Zapatillas, rubor y canas; el zócalo danzonero
Desde hace seis años ella es asidua a los “Miércoles de danzón” en el zócalo oaxaqueño. Añosos laureles reverdecen cada vez que ella baila: zapatillas, regio vestido de tirantes, sensual; labial y rubor. Pelo pintado, para atajar las canas de las seis décadas.
Así llegó doña Malenita como cada semana. Este miércoles le tocó vestido blanco y zapatos de plataforma con vivos rojos. Una flor corona su pelo corto, castaño a fuerza.