Niños: víctimas de ambiciones políticas en Oaxaca
“Querida maestra Sujeyda, hoy en este día, yo como su alumna Ashly, no voy a poder ir a la escuela porque me quemaron mi casa, estoy triste porque no tengo nada para estudiar”…
Así, a su corta edad, la pequeña Ashly justifica su ausencia a la institución educativa a la que ya no volverá, porque ni ella, ni cerca de 200 niñas y niños más, tienen permitido acercarse al lugar donde vivieron.