Brasil: una vaca, única sobreviviente de mina
Tres hombres cavan tumbas bajo el fuerte sol de Córrego do Feijao. Las necesitan cuanto antes.
A sus espaldas, los helicópteros no dejan de ir y venir descolgando los cadáveres que traen del infierno de lodo que comienza unos metros más allá.
El sol ha comenzado a devolver los muertos de la tragedia que ha vuelto a arrasar el corazón minero de Brasil.
Ya son 65 muertes declaradas, aunque todavía quedan 279 desaparecidos por el torrente de lodo que desató la ruptura del dique en Minas Gerais (sudeste).