Su dueña murió pero ella sigue a la espera de que vuelva a su negocio de libros
Eugenia Franco, dueña de un histórico comercio en el centro de Tunuyán, provincia de Mendoza, falleció en su casa luego de recostarse con un libro entre sus manos.
A la mañana siguiente, los vecinos, acostumbrados a los ritmos de la rutina del barrio, se sorprendieron porque Franco, de más de ochenta años, aún no había abierto su negocio, una especie de farmacia y librería, como lo hacía todos los días. Pero no fueron los únicos en ver que algo se había alterado.