Pese a que la entidad cuenta con pocos lugares adaptados para cubrir sus necesidades, la comunidad sorda ha logrado desarrollar habilidades para coexistir y subsistir en un entorno construido por oyentes.
Una persona denunció que en Santiago Apóstol, Ocotlán de Morelos Oaxaca, un sujeto sacrificó a un perro por comerse la comida de su hija. Ya estaría identificado.