Pobreza, la otra pandemia en América Latina
Sandra Abello creció pobre, dejó la escuela a los 11 años y pasó su adolescencia limpiando pisos como trabajadora doméstica que vivía en casa de sus empleadores. Pero para este año, algo notable había sucedido.
Abello, ahora de 39 años, finalmente tenía una casa en un barrio más acomodado. Una de sus hijas, Karol, estaba a punto de terminar la secundaria. Otra, Nicol, cumplía 15 años, y planificaban una fiesta con un gran vestido y muchos invitados. Ahorraban para una lavadora. Abello estaba orgullosa de todo lo que había logrado.