Murales urbanos son un grito visual contra la violencia hacia las mujeres
Las paredes hablan. Son un grito visual contra la violencia hacia las mujeres. Otra forma de protesta. Una invitación a no olvidar. Es honrar la memoria. Y así, desde el feminismo, los murales urbanos se han convertido en la exigencia de justicia.
Bajo esta óptica, los rostros de María Elena Ríos Ortiz, saxofonista atacada con ácido y el de Sol Cruz, víctima de feminicidio, fueron plasmados en paredes, el primero en la alcaldía de Iztapalapa en la Ciudad de México por el muralista Pedro Peña “Mickro”, y el segundo en la capital de Oaxaca por la muralista María Xopa.