Niños triquis, cuando la práctica hace al maestro
El sudor escurre de su frente. El pecho se agita. El dolor se manifiesta en cada levantamiento, en cada movimiento con la mancuernilla, en cada repetición con ambos brazos.
Emerge fortaleza de cada poro de la piel para continuar, y es que es tan sólo una parte de la sesión de trabajo.
Parecen no poder más, pero la voz del entrenador los alienta o casi los obliga a seguir, porque el precio de carga podría ser mayor si no se cumple.
Dicen que la práctica hace al maestro, un proverbio bien aplicado con los niños triquis de basquetbol.