En su escuela le prohibieron hablar zapoteco; hoy Daniel Hernández busca con la música rescatar su lengua materna en la Sierra de Oaxaca
Corría el año de 1986, Daniel estudiaba la primaria en su natal San Juan Bautista Atepec, en la Sierra Juárez y con la mirada triste recuerda que un día sus maestros le dijeron: “si no quieres reprobar, deja de hablar tu ‘dialecto’, no funciona, no sirve”, pero desobedeció. Hoy tiene 43 años y un disco bajo el hombro, en él, toca y canta los temas de su tierra, orgulloso de su lengua zapoteca.
Su andar en el rescate de los saberes que encierra el idioma y su variante serrana del sector alto, que incluye a 14 pueblos de Ixtlán, lo cultiva desde hace 20 años.