La madeja de Giuseppe
Los pasajeros veían con curiosidad al hombre y al niño que amorosamente jugaban en el asiento; la sorpresa aumentó cuando escucharon una canción de cuna perfectamente entonada, el arrullo hizo que no solo el infante durmiera a pierna suelta; una sinfonía de ronquidos se dejó oír hasta el destino final de aquel tren.