Un nuevo horizonte, un nuevo mundo
Que sea al papel a quien cante
el querubín la melodía. Que encuentre yo el punto,
el origen, donde asoma la primera letra
y enuncia lo que se halla oculto.
¡Que vengan aforismos como flechas!
Ven. Siéntate junto a mí. Toma la otra silla. Seamos dos las que revelemos el poema.
Guadalupe Ángela