Por Redacción NOTICIAS
El temor entre la comunidad mexicana en Estados Unidos ante posibles detenciones o deportaciones migratorias ha dejado de ser un fenómeno temporal para convertirse en una condición permanente, advirtieron cónsules generales de México durante un foro virtual organizado por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales.
Los diplomáticos señalaron que la red consular enfrenta una presión sin precedentes, derivada de operativos migratorios en los que, según expusieron, las detenciones se realizan en muchos casos con base en el perfil físico de las personas. También alertaron sobre el impacto humano, tras registrarse la muerte de 15 connacionales en centros de detención bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
El cónsul general en Atlanta, Rafael Laveaga, explicó que el miedo ha modificado la vida cotidiana de la comunidad migrante, al punto de afectar decisiones básicas como acudir a servicios bancarios o médicos por temor a ser reportados ante autoridades migratorias.
Por su parte, la cónsul en Chicago, Reyna Torres, advirtió que los operativos se caracterizan por prácticas de perfilamiento racial, donde los arrestos no dependen de órdenes judiciales sino de la apariencia, el lugar de trabajo o el entorno de las personas. Esto, afirmó, ha generado incertidumbre incluso en familias con estatus migratorio mixto.
Torres agregó que las principales consecuencias en la comunidad incluyen afectaciones a la salud mental, limitaciones en el acceso a servicios básicos y un impacto económico en sectores donde la mano de obra migrante es clave, como la construcción y la hotelería.
En Los Ángeles, el cónsul Carlos González Gutiérrez informó que el gobierno mexicano ha impulsado apoyo legal para las familias de los connacionales fallecidos en detención, además de promover revisiones forenses independientes para esclarecer las causas de muerte.
En San Diego, la cónsul Alicia Kerber detalló que los consulados realizan decenas de entrevistas diarias en centros de detención con el fin de detectar problemas de salud y condiciones de vulnerabilidad entre los detenidos.
Los funcionarios también subrayaron la necesidad de fortalecer la red consular con personal especializado y mejores condiciones laborales, así como impulsar la formación de nuevos diplomáticos con experiencia en atención a migrantes, al tratarse de un trabajo de largo alcance y alta complejidad.
