Desde el pasado jueves se puede ver en varias salas de cine del país la película de Ángeles Cruz que aborda la pérdida de un ser amado desde la mirada de su propia comunidad de origen, Villa Guadalupe Victoria, donde lo habitual es guardar silencio.
"Valentina o la serenidad” tuvo su estreno internacional en el marco del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) y es parte del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), a realizarse del 20 al 29 de octubre de 2023.
Además de que ya está en cartelera comercial, esta película estrenó un cartel en la versión de la ilustradora oaxaqueña Montserrat Turqueza, colaboración inédita, para mostrar el talento de dos mujeres oaxaqueñas.
La película de Ángeles Cruz aborda la pérdida de un ser amado desde la mirada de su propia comunidad de origen, Villa Guadalupe Victoria, donde lo habitual es guardar silencio. El filme fue realizado con el apoyo del Programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine) y del Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (Ecamc)
De qué va
Valentina pierde a su padre en un accidente. No conforme con la explicación de la muerte, lo busca en todas partes; al no encontrarlo, se vuelve una niña solitaria. En la película, Ángeles Cruz aborda la pérdida de un ser amado desde la mirada de su propia comunidad de origen, Villa Guadalupe Victoria, donde lo habitual es guardar silencio.
Sobre ello, la cineasta ha comentado: “A lo mejor en otras culturas lo resuelven con terapia, una fiesta o rituales. Para mí era importante entender que vengo de una cultura donde se habla poco y donde las cosas se entienden de otra manera. Todas las culturas tenemos distintas formas de acomodar el alma”.
Si bien la inspiración surgió a partir de una experiencia personal, Ángeles Cruz decidió no hacer de esta una película autobiográfica. A partir de fragmentos de su vida y de temores más recientes, pudo crear a Valentina y Pedrito, los personajes que en la ficción se enfrentan al dolor y la ausencia (interpretados por Danaé Ahuja y Alexander Gabriel, respectivamente).
“Perder a mi padre a mis 9 años me impactó enormemente y cambió mi perspectiva del mundo. En 2020, debido a la pandemia, volví a sentir un miedo tremendo de perder a un ser querido. Este sentimiento se convirtió en el leitmotiv para escribir el guion de Valentina o la serenidad”, comparte la cineasta oaxaqueña.
Esta no es la primera ocasión en que la directora utiliza su lugar de origen como escenario de sus historias. Su largometraje anterior “Nudo Mixteco” (2021), le permitió hacer una crítica al machismo y la misoginia que impera en este tipo de comunidades. Con "Valentina o la serenidad" explora un lado más íntimo y vulnerable de sus habitantes.
“Todo parte del lugar donde me desenvuelvo. Es compartir la parte humana, que, en mi caso, es la comunidad de donde vengo. Aprender el lenguaje cinematográfico implica jugar con él desde lo que somos, nuestro barrio o nuestra comunidad”, explica la cineasta.
El Apunte
Para su realización, "Valentina o la serenidad" contó con el apoyo del Programa de Fomento al Cine Mexicano (Focine), específicamente, de la convocatoria para películas dirigidas a las infancias, así como del Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (Ecamc).
