Leonardo Pino
Aquel 28 de octubre de 1954, en que recibió el Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway reveló lo esencial de su oficio, la cocina de su escritura, en un discurso lacónico de frases breves y contundentes (como sus mejores cuentos). Entonces – hace 71 años – afirmó: “Escribir al mejor nivel, es una vida solitaria. Organizaciones para escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública a medida que se despoja de su soledad y a menudo su trabajo se deteriora. Debido a que realiza su trabajo en soledad y si es un escritor suficientemente bueno cada día deberá enfrentarse a la eternidad o a su ausencia.
“Cada libro, para un escritor auténtico, deberá ser un nuevo comienzo donde intentará nuevamente alcanzar algo que está más allá de su alcance. Siempre deberá intentar lograr algo que nunca ha sido hecho o que otros han intentado y han fracasado. Entonces algunas veces -con gran suerte- tendrá éxito.
“Cuán fácil resultaría escribir literatura si tan sólo fuera necesario escribir de otra manera lo que ya ha sido bien escrito. Debido a que hemos tenido tantos buenos escritores en el pasado es que un escritor se ve forzado a ir más allá de sus límites, allá donde nadie puede ayudarlo”.
- 2 –
El maestro José Emilio Pacheco escribió en la columna Inventario del 26 de julio de 1999 (Hemingway, vivo o muerto):”A Hemingway se le recuerda lo mismo en la academia que en los medios masivos; es un escritor que pertenece al canon y un ícono de la cultura popular”. Confirman lo escrito por JEP, miles de tesis y ensayos sobre la obra de Hemingway, así como una interminable serie de trabajos de divulgación sobre la vida azarosa del escritor: amores, safaris, aventuras en el mar y su relación con periodistas y críticos literarios. Era sabido que a Hemingway no le gustaba hablar sobre literatura y mucho menos sobre su obra ya publicada.
A propósito, María Laura Del Piano recoge esta anécdota en su blog:” Hemingway en el pico de su fama, un año antes de ganar el Premio Nobel, respondía preguntas a un grupo de periodistas sobre El viejo y el mar. Un cronista intrigado por esa fábula en apariencia simple y de clave alegórica le preguntó al escritor qué representaban los personajes de su historia. Hemingway lo pensó un segundo y dio su respuesta: el pescador representa a un pescador; el chico, un chico; el barco, un barco, y el tiburón, un tiburón. De allí en más, todo corre por cuenta del lector”.
- 3 –
Un día antes de su muerte, después de haber sobrevivido a tres intentos de suicidio, Hemingway visitó una clínica donde lo sometieron a una desgastante terapia de electrochoques. Fue el último intento de superar una depresión que lo afectaba desde hacía varios años.
Las especulaciones acerca de la última decisión del gran escritor, son varias e inconexas entre sí. Algunos estudiosos del universo Hemingway atribuyen el suicidio a la depresión que sufría al percatarse que su carrera de escritor había terminado. Otros han afirmado que la causa directa fue un profundo desorden de su personalidad, originado por traumas infantiles. Una tercera corriente de opinión, culpa al FBI y la constante persecución que desplegó contra Hemingway, aunque uno de sus principales biógrafos, H.E. Hotchner, sostiene que fue ilusoria.
Gabriel García Márquez, gran admirador de Hemingway escribió: “…Hemingway no parecía pertenecer a la raza de los hombres que se suicidan. En sus cuentos y novelas, el suicidio era una cobardía, y sus personajes eran heroicos solamente en función de su temeridad y su valor físico”.
Lo cierto es que aquella mañana del 2 de julio de 1961, casi de madrugada y con total sigilo para no despertar a su esposa, Ernest Miller Hemingawy se calzó una bata que le sentaba muy cómoda y que él llamaba “la túnica del emperador”, caminó a una sala donde guardaba las armas, tomó la escopeta favorita ‒una Boss calibre doce‒ y apoyó los cañones sobre su frente.
“No quisiera uno saber lo que sigue, sino dejarlo allí, suspendido en esos segundos antes de que jale el gatillo. Cuando, con los ojos cerrados, como lo imagina Francisco Hernández en uno de sus estupendos poemas, mira que se acerca un león”. (Rafael Vargas, Proceso, 29 / 6 / 2011).
El huacal de letras
Consejos para un hijo; Ernest Hemingway
Nunca confíes en un hombre blanco,
Nunca mates a un judío,
Nunca firmes un contrato,
Nunca alquiles un banco.
No te alistes en los ejércitos;
Ni te cases con muchas esposas;
Nunca escribas para revistas;
Nunca te rasques la urticaria.
Siempre pon papel en el asiento,
No creas en las guerras,
Mantente limpio y ordenado,
Nunca te cases con prostitutas.
Nunca pagues a un chantajista,
Nunca vayas a la ley,
Nunca confíes en un editor,
O dormirás sobre paja.
Todos tus amigos te dejarán
Todos tus amigos morirán
Así que lleva una vida limpia y sana
Y únete a ellos en el cielo.
MEMENTO
3 de julio de 1862: El emperador de Francia, Napoleón III, nombra a Federico Forey, general en jefe de la expedición militar del ejército francés interventor en México para apoyar al emperador Maximiliano.
3 de julio de 1955: Las mujeres mexicanas votan por primera vez en elecciones federales.
4 de julio de 1856: Comienza a discutirse el proyecto de Constitución en el Congreso Constituyente que daría como resultado la Constitución liberal de 1857.
4 de julio de 1952: Muere en la Ciudad de México el novelista y poeta José Rubén Romero, autor de Apuntes de un lugareño y La vida inútil de Pito Pérez.
5 de julio de 1858: Muere Valentín Gómez Farías, liberal reconocido como el Padre de la Reforma liberal, presidente de México durante varios breves períodos.
6 de julio de 1845: Nace Ángela Peralta, cantante mexicana quien fue conocida como “el ruiseñor mexicano”, y fue reconocida internacionalmente.
7 de julio de 1859: En Veracruz, el Presidente Benito Juárez anuncia a la nación las Leyes de Reforma, en las que se incluyen la Ley de Nacionalización de los Bienes del Clero, la Ley del Matrimonio Civil y la Ley Orgánica del Registro Civil.
7 de julio de 1867: El general Antonio López de Santa Anna es aprehendido en Veracruz y deportado.
8 de julio de 1914: Se firma el Pacto de Torreón por el que se acuerda que villistas y carrancistas celebrarán una Convención para definir la fecha de las elecciones y formular el programa de gobierno de la Revolución.
9 de julio de 1894: Muere Juventino Rosas, músico y compositor guanajuatense, autor del vals Sobre las Olas.
9 de julio de 1922: Se inauguró el edificio que alberga a la Secretaría de Educación Pública. 9 de julio de 1955: Muere Adolfo de la Huerta, presidente interino de México en 1920, luego del triunfo de la rebelión de Agua Prieta que depuso a Venustiano Carranza.
