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Miscelanea / Mi general Francisco Villa

Foto(s): Cortesía
Redacción

Leonardo Pino
Hace cuarenta y cinco años, en un puesto de periódicos de la Colonia Roma, del entonces Distrito Federal, encontré el tomo 1 de México Insurgente, escrito por John Reed y publicado por el Sistema de Transporte Colectivo (Metro).

Del gran periodista estadounidense ya había leído Diez días que conmovieron al mundo, su extraordinaria crónica de la Revolución Rusa, (“tal como yo la vi”, apunta el autor en el prólogo), elogiada por Lenin. En México Insurgente volví a encontrar al periodista presente, al testigo inmediato, a veces protagonista, del relato narrado con maestría. A través de su crónica aguda, supe de la inteligencia, el sentido común y sensibilidad social del general Francisco Villa, conocimiento que completaría luego con la lectura de la magna obra de Paco Ignacio Taibo II. 

Al recordar el 147° aniversario del natalicio del gran revolucionario, lo evocamos con testimonios de John Reed, escritos en el libro de referencia.

* Villa vivió en El Paso, Texas, y salió de allí en abril de 1913, para conquistar a México con cuatro acompañantes, llevando tres caballos, dos libras de azúcar y café y una de sal.

* La gran pasión de Villa eran las escuelas. Creía que la tierra para el pueblo y las escuelas resolverían todos los problemas de la civilización. Las escuelas fueron una obsesión para él. Chihuahua tiene una población menor de 40,000 personas. En diversas ocasiones, Villa estableció más de cincuenta escuelas allí. 

* Por largo tiempo, Villa había deseado ansiosamente tener una educación. No perdió el tiempo en lamentaciones ni intrigas políticas. Se puso a estudiar con todas sus fuerzas para aprender a leer y escribir. Villa no tenía ni la más mínima base para hacerlo. Hablaba un lenguaje ordinario, el de la gente más pobre, el del llamado pelado. A los nueve meses podía escribir regular y leer los periódicos.

* Villa no bebe ni fuma, pero a bailar no le gana el más enamorado galán en México.

* Se han esparcido muchas historias sobre las violaciones de mujeres por Villa. Le pregunté si eran verídicas. 

- “Nunca me he molestado en desmentir esos rumores -dijo-. Dígame: ¿ha conocido alguna vez a un esposo, padre o hermano de una mujer que yo haya violado? ¿O siquiera un testigo?” 

* Villa, que nunca había oído hablar de las Reglas de la Guerra, llevaba en su ejército el único hospital de campaña, como no lo había llevado nunca ningún ejército mexicano.

* Los soldados lo idolatraban por su valentía, por su sencillo y brusco buen humor. Lo he visto con frecuencia cabizbajo en su catre, dentro del reducido vagón rojo en que viajaba siempre, contando chistes familiarmente con veinte soldados andrajosos tendidos en el suelo, en las mesas o las sillas. 

* Era conocido en todas partes como El Amigo de los Pobres. Fue una especie de Robin Hood mexicano. 

Textos tomados de México Insurgente; John Reed, Ediciones Gandhi.

 

García Lorca y México

 

Leonardo Pino

El poeta Federico García Lorca, nacido el 5 de junio de 1898, en Fuente Vaqueros, España, a lo largo de su vida, estableció relaciones con importantes escritores, pintores, y músicos de este lado del océano. 

El editor y poeta, Luis Mario Schneider, en su libro García Lorca y México, UNAM, 1998, describe los encuentros más significativos con artistas mexicanos que tuvo Lorca. Como integrante de la “Generación del 27”, el poeta siente curiosidad y afinidad intelectual con los artistas mexicanos; sobre todo, con los escritores del grupo los “Contemporáneos”. 

Recuerda Carlos Monsiváis en su artículo García Lorca y México: “Los Contemporáneos son los primeros que en México publican y promueven a Jorge Guillén, Cernuda, Pedro Salinas, García Lorca, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, Garfias, Dámaso Alonso. La culminación de este proceso es la Antología del Laurel. En especial y desde el principio, Lorca los deslumbra. El primero que lo conoce es el burócrata del grupo, Jaime Torres Bodet, que va a España en 1928, y asiste a una comida del grupo del 27”.

A partir de esos contactos y amistades, las ofertas al poeta para visitar nuestro país, fueron numerosas: amigos mexicanos, como el poeta, crítico literario, editorialista, autor dramático y cronista Salvador Novo o el maestro Alfonso Reyes, no se hicieron esperar. También el entonces rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Luis Chico Goerne, le pidió dictar una serie de conferencias sobre su teatro y poesía.

Desde entonces, su influencia en la obra de artistas mexicanos es evidente, tanto en la literatura, la música, la pintura, el periodismo y el cine. Al respecto, comenta Carlos Monsiváis: “Lorca es en nuestra cultura demasiadas cosas. En el sentido popular es la síntesis trágica de la España republicana, y es el poeta y dramaturgo español más conocido y admirado. Durante muchos años fue deslumbramiento y moda. Hoy es deslumbramiento y perdurabilidad”.

Ante tan espléndidas y generosos invitaciones, Lorca tomó la decisión de viajar en el verano de 1936, sobre todo para acompañar la temporada, en el Palacio de Bellas Artes, que tendría la compañía de Margarita Xirgu, actriz y directora catalana, íntima amiga del poeta, que ofrecía la puesta en escena de Yerma. 

Margarita Xirgu estrenó la obra en abril de 1936 e invitó a Lorca meses antes, pero Federico no llegó nunca, aunque ya había adquirido el pasaje, de acuerdo a varios testimonios. 

El 18 o 19 de agosto de ese año, no se sabe con precisión, al inicio de la guerra civil, el régimen franquista lo fusiló en Granada. Así lo cantó Antonio Machado: 

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
...Que fue en Granada el crimen sabed -pobre Granada-, en su Granada...


 

MEMENTO

5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente

5 de junio de 2009: Tragedia ocurrida en la guardería ABC en Hermosillo, Sonora, donde murieron 49 niñas y niños.

8 de junio de 1867: Llegan a San Luis Potosí, Mariano Riva Palacio y Rafael Martínez de la Torre, defensores de Maximiliano de Habsburgo, para entrevistarse con Benito Juárez. 

9 de junio de 1915: Roque González Garza, presidente de México por la Soberana Convención Revolucionaria, presenta su renuncia a ese cargo. Lo sustituye Francisco Lagos Cházaro. 

10 de junio de 1863: Entra el ejército invasor francés a la Ciudad de México. 

10 de junio de 1935: Tiene lugar la entrevista que detona la expulsión de México, de Plutarco Elías Calles. En ella se responsabilizó al Presidente Lázaro Cárdenas de propiciar la ola de huelgas que agitaba al país en esos días. 

11 de junio de 1861: Se declara Presidente constitucional a Benito Juárez. 

11 de junio de 2003: Se publica la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación.

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