Pasar al contenido principal
x

MISCELÁNEA: La Batalla de Molino del Rey

principal
Foto(s): Cortesía
Redacción

Leonardo Pino

Al amanecer del 8 de septiembre de 1847, las campanas de la Catedral de la ciudad de México, anunciaron el cese del armisticio que habían acordado los ejércitos de México y el invasor de Estados Unidos, que se encontraba apostado en Tacubaya. 

Esta posición del enemigo determinó que el Ejército Nacional construyera pequeñas obras para fortalecer la defensa del Molino del Rey y la Casa Mata.

Estas posiciones, estratégicas para tomar al Castillo de Chapultepec, eran custodiadas por tropas de línea, de la Guardia Nacional y ciudadanos que, de manera voluntaria y patriótica, tomaron las armas para defender a la patria.

El ejército invasor intentó varios asaltos que fueron rechazados por los valientes defensores, quienes –incluso– hicieron un contra ataque que originó numerosas bajas al enemigo. Este momento de la batalla era ideal para lanzar un ataque de caballería, que pudo consumar la victoria mexicana, pero nunca se realizó.

Esta circunstancia se debió a los cambios que a último momento dispuso Santa Anna, quien sin razón aparente retiró la caballería que estaba apostada cerca de la Casa Mata, con lo cual la debilitó la defensa. 

Los norteamericanos inician el ataque y los defensores se ven sin apoyo, ya que la caballería está paralizada, sin órdenes de avance. El comandante en jefe, Santa Anna, no participa en la batalla y llega al lugar del combate cuando ya había sido derrotado el Ejército de México. 

La batalla del Molino del Rey, está considerada como una de las más sangrientas de las libradas durante la invasión norteamericana, en la que –junto a cientos de patriotas– murieron el general Antonio de León y los coroneles Miguel Echegaray y Lucas Balderas. Posteriormente, el 13 de septiembre de 1847, el invasor tomó el Castillo de Chapultepec, donde ofrendaron sus vidas por la Patria nuestros Niños Héroes.

Esta épica batalla determinó el triunfó de la invasión de los Estados Unidos de América y marcó el atropello y despojo más grandes contra nuestra Nación, su dignidad y soberanía. 

La invasión de los Estados Unidos culminó con la celebración de un tratado que acarreó la pérdida de más de la mitad del territorio nacional (2.3 millones de kilómetros cuadrados), que hoy forman parte de ocho estados de los Estados Unidos de América.
 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.