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Un día de seminario: Las ventajas de la ignorancia

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Inara Farrera Cruz

El sábado pasado, los integrantes del Instituto de Estudios e Investigación Psicoanalítica-INEIP A.C., nos reunimos en el Consultorio Comunitario de la Agencia de Policía de Dolores para el Seminario de Formación de Psicoanalistas.

Quienes residimos en la ciudad de Oaxaca asistimos de manera presencial, mientras que, de manera virtual, estuvieron presentes nuestros colegas que residen fuera de la ciudad.

En dicha reunión, escuché al psicoanalista Alejandro (nuestro formador) decir que al leer los textos Freudianos es preferible adoptar una postura de ignorancia, más aún si somos psicoanalistas en formación.

Desde la ignorancia

Al escuchar esta frase, reflexioné sobre la postura de aquel que va a leer los textos psicoanalíticos Freudianos. Es de esperarse que esta lectura sea desde la ignorancia. En el argot psicoanalítico se sabe que el psicoanalista escucha a los pacientes de una manera que corresponde al mandato de la regla fundamental “dígalo todo”, a esta regla fundamental, el psicoanalista responde con, la escucha parejamente flotante. Un psicoanalista no escucha con la intención de obtener algo valioso del dicho del paciente, mucho menos fijando su atención en algo que este dice; escucha sin moral, sin tendencia, sin su visión del mundo y mucho menos introduciendo su teoría para confirmarla con lo que el paciente dice.

Para darles luz de esto que acabo de comentar, utilizaré un ejemplo de mi clínica particular: Hace un tiempo, llegó una mamá buscando atención para su hijo, quien presentó problemas en la escuela debido a una situación con sus compañeros, lo cual, lepreocupaba. Entre otras cosas, el chico de 14 años narra en estas primeras sesiones, con un tono molesto, que su mamá “lo regaña mucho”. En algún punto de la narración le pedí que me contara algunas anécdotas donde su madre lo había regañado, el comentó:

—Ayer mi mamá me regañó porque Bruno (su perro) se orinó cerca del refrigerador, me ordenó que lo limpiara, pero me quedé jugando videojuegos.

Le solicité entonces que me contara como es que Bruno llegó a ser parte de su familia, él refiere que se lo regalaron en una navidad, y su mamá aceptó que se quedara, con la condición de que el chico se hiciera cargo. Al indagar cómo es que Bruno llega a su casa, puntualicé sobre la forma en la que él toma esos regaños de su madre, mismos que se originan por esos descuidos que tiene con su peludo amigo, sin cumplir el acuerdo inicial.

Esta postura de ignorancia me permitió no caer en una interpretación errónea, basándome en lo que mencionó (“mi mamá me regaña mucho”), la forma en la que lo dijo y en los estados afectivos (visuales) del niño.

Una cualidad del Yo

Esta operación en la clínica psicoanalítica pareciera sencilla, sin embargo, es algo que,en ocasiones, para quienes nos dedicamos a la escucha de pacientes, es algo complicado debido a que a veces traducimos la ignorancia como tontería, anudándose con una cualidad de la entidad psíquica llamada Yo. Este nunca quiere verse tonto, por ende, en virtud de su omnipotencia no quiere verse ignorante. Seguramente algunos lectores, hallarán en su catálogo de conocidos, alguien que encaje sobremanera en dichas cualidades, que cree saberlo todo, o no asume que no sabe ciertas cosas.

Esto, en la formación de psicoanalistas es una parte del proceso en el que transitamos, en ocasiones, por mucho tiempo, hasta que vencemos esa omnipotencia del Yo.

Tensar al Yo

Una de las virtudes de la formación de los psicoanalistas, que no se encuentra en escuelas, maestrías, doctorados o diplomados, es la tensión en la que el formador mantiene al Yo. La ignorancia es la llave que permitió abrir las puertas del conocimiento, y es algo que hoy se nos ha olvidado, por lo que, en la formación de los psicoanalistas, procuramos no extraviar esa llave, mucho menos cuando se trata de leer textos psicoanalíticos y escuchar pacientes.

La formación de los psicoanalistas es un proceso activo, dinámico, en donde el psicoanalista transmisor sabe que se encontrará con el síntoma de quienes estamos en formación, por lo que no se expide una calificación, ya que, de hacerlo, permitiría al Yo ocultar la postura del formante, y reforzaríamos su omnipotencia. Se trata de llevar al Yo a una tensión en donde asuma su deseo de formarse como psicoanalista. Pareciera algo escueto, pero ello nos permitirá abordar el tema en otras notas.

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006 / 951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!

[email protected]

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