Sofía Gabina Márquez Rosas
Segunda de cuatro partes
¡No puede ser!, otra vez retrasada al trabajo; invoco a todos los santos para evitar un retardo, un descuento no me vendría nada bien; freno de manera inesperada, una yegua blanca y un caballo de color castaño en rico festín obstaculizan el estrecho espacio; ¿qué hacen ahí?, se le escaparon a Benito de su corral, les encanta el pasto verde y fresco que crece entre el adoquín; el castaño me mira, lo veo a los ojos, parpadea, percibe mi ansiedad, se mueve con lentitud y sigue comiendo, logro esquivarlo; me pregunto: ¿por qué esta mañana tan complicada?
Trato de buscar aparcamiento, todos los sitios cercanos están ocupados; llega el director, eso es terrible; pienso: ¡por qué a mí!; pero la suerte me sonríe, consigo un lugarcito cerca de la cocina; el olor que sale por la ventana a té de canela y gelatina me abren el apetito.
Bajo del vehículo a toda velocidad; saludo a don Juanito y a doña Hilda; están apurados cortando pepino; junto, está la lavandería; se ve a doña Queta doblando la ropa entre mesas y planchas; doy vuelta a la esquina y llego al reloj digital; un guardia de seguridad muy serio vigila el uso correcto del tiempo; nada es imposible, la mano es la única que evitará el fatal momento; ya estoy ahí enfrente del aparato que me reta sin lugar a dudas.
A unos segundos de lograr el cometido, no hay registro de mis huellas; hago todo por conseguirlo: humedezco el pulgar en mi cabello mojado, limpio el cristal del sensor, retiro la grasa de huellas anteriores, pruebo pulgar, índice y medio, ninguno funciona, y para variar, una fila larga de empleados detrás de mí, esperando colocar el dedo, angustiados por qué no lo he logrado, y el tiempo se agota, pero nada, solo se necesita un segundo para fallar, y de un momento a otro el reloj marca 8:01.
En mi cabeza retumba un clic digital, he llegado tarde, los demás también; y como por arte de magia se registra mi asistencia, sonrío entre dientes y salgo apenada entre los que continúan llegando.
Continuará el próximo miércoles.
