Fue el santo recinto del templo de San Matías, Jalatlaco hasta donde acudió la pequeña Renata Ramírez Ramos acompañada de sus padres Cristian Ramírez y Mariana Ramos, así como sus padrinos Héctor Manuel Ramos y María del Mar Peral, para celebrar con gran dicha y emoción el sacramento de primera comunión, que tuvo lugar en significativa ceremonia religiosa
Durante la homilia, Renata escuchó la invitación del sacerdote oficiante para que a patir de ese momento reciba a Cristo en la comunión de forma constante; llegó el momento de la comunión durante el cual Renata, toda llena de emoción y entusiasmo, recibió la blanca hostia bendecida y mojada con el cáliz.
Al finalizar la ceremonia, sus padres ofrecieron un delicioso banquete en conocido salón de eventos de la aciudad.
