Rodrigo Velásquez Torres
Un día como hoy, pero hace cien años, se publicó en París la primera edición de “Ulises”, un clásico contemporáneo, escrito por el irlandés James Joyce, quien eligió justamente esa fecha por tratarse de su cumpleaños número 40, dándose a sí mismo (y a toda la humanidad) un regalo literario destinado a la perpetuidad. El escritor irlandés es mundialmente reconocido y aclamado por su obra maestra, pero también por diversas novelas posteriores, destacándose el autor en la corriente literaria de vanguardia denominada modernismo anglosajón, junto a autores como T. S. Eliot, Virginia Woolf, Ezra Pound o Wallace Stevens.
La célebre novela "Ulises" tiene la peculiaridad de intentar abarcarlo todo. Desde su concepción, el escritor tenía en mente la realización de una novela absoluta, que cubriera todo lo conocido en su época y para hacerlo reconoció en los clásicos grecolatinos la fuente de su inspiración, de tal forma que, inspirado en los viajes de "La Odisea", de Homero, se sirve de los arquetipos históricos para llevar el desarrollo de la trama principal, la cual se caracteriza por llevar a cabo el viaje de 20 años del Odiseo griego (posteriormente renombrado Ulises en la tradición romana) en solo un día. Hoy en día, la máxima novela de Joyce está considerada una obra maestra de la literatura universal.
De acuerdo a estudiosos y especialistas, "Ulises" es una de las novelas más influyentes, discutidas y renombradas del siglo pasado; se tienen referencias de la obra porque siempre ha estado rodeada de escándalo, además de su poderoso carácter vanguardista (para la época), además de su creatividad verbal (la mayor después de Shakespeare según especialistas). El autor irlandés disfrutaba de una poderosa memoria verbal e incorporó a su obra innumerables asociaciones lingüísticas, citas literarias, trozos de óperas, canciones, vocablos extranjeros, chistes y juegos de palabras, términos teológicos y científicos que complican el entendimiento de la obra para aquellos que desconocen todas las referencias. Además de hacer complicadas las traducciones.
En la actualidad, contamos con varias (menos de 5) traducciones al español del "Ulises" de James Joyce. La primera, realizada en 1945 por el argentino José Salas Subirat, vendedor de seguros y escritor autodidacta, quien tuvo la fortaleza mental y el carácter para hacer una traducción que ni Borges se había atrevido. Años después de esta traducción (caracterizada por sus argentinismos porteños), en 1976 llegó la muy cincelada pero también muy castiza versión de José María Valverde, sin notas explicativas ni pies de página, pero acompañada de un prólogo enjundioso. Al filo del siglo 21, con gran comparsa académica, llegó la traducción de los españoles Francisco García Tortosa y María Luisa Venegas.
Hoy en día, el "Ulises" de Joyce está considerada una obra maestra de la literatura universal. La acción de la historia sucede en un solo día, el 16 de junio de 1904, y en la novela sólo aparecen tres personajes: Leopold Bloom, su esposa Molly y el joven Stephen Dedalus. Ese día no fue escogido al azar por el autor (el 16 de junio de 1904 era la fecha en la que Joyce y Nora Branacle tuvieron su primera cita). El autor establece paralelismos entre sus personajes y los del poema épico: Bloom se relaciona con el astuto Odiseo y Stephen Dedalus con Telémaco, el hijo del héroe.
Con la ocupación nazi de Europa, Joyce y su familia establecieron en Zúrich. Obsesionado por todo lo que estaba ocurriendo en Europa, el escritor hizo de la literatura su vía de escape de una realidad deprimente. El 11 de enero de 1941, Joyce fue operado de una úlcera. Tras una aparente mejoría, cayó en un coma profundo del que no despertará hasta el 13 de enero, solamente para informar a su esposa a hijo que había despertado; cuando la enfermera volvió después de avisar, encontró que el autor irlandés ya había fallecido.
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