Quien trabaja para generar conocimientos es un verdadero amante de la sabiduría, un auténtico filósofo, porque sabe que sólo él es capaz de transformar vidas y encauzar la historia. Amar el saber es amar también al prójimo, es la capacidad de ver reflejada una labor personal en la riqueza humana heredada al otro; esa es la vocación que mueve al auténtico Maestro.
Ser maestro es un arte, una profesión y una vocación. Un arte porque cada grupo, cada niño, necesita una variación, un ajuste y una atención personal, que exige sensibilidad, flexibilidad y originalidad.
Beatriz Alvarado Acosta es una maestra jubilada que a lo largo de 35 años demostró su vocación y dedicación plena en la enseñanza, hace dos años se jubiló y a la fecha sigue compartiendo sus conocimientos y apoyando los niños de bajos recursos que tienen algún problema de aprendizaje.
Oaxaca es uno de los estados de la república con mayor rezago educativo a nivel primaria y secundaria; 8 de cada 10 niños reprueban. La mayoría de los niños alcanzan rendimientos muy bajos y en promedio no logran leer ni calcular bien.
“Soy originaria de Cuatla Morelos, desde la primaria iba a la escuela donde mi papá trabajaba y me gustaba mucho estar en las clases. Desde hace más de 37 años he vivido en Oaxaca debido a que cuando termine la normal me dieron la oportunidad de venir a trabajar aquí, desde entonces quedé enamorada de este bello estado” nos platicó la maestra Beatriz Alvarado Acosta.
Así mismo mencionó: “Cuando me jubile me sentí incompleta, debido a que estaba acostumbrada a mi labor docente. Es por ello que decidí invitar a los padres de familia que tuvieran pequeños con problemas de aprendizaje a que asistieran a clases de manera gratuita y pudieran regularizase en el aula”
La maestra atiende a niños de entre 6 a 11 años de edad pero regularmente asisten más niños de primero y segundo año de primaria. El promedio aproximado de niños que asisten a clases es de 3 a 4 por mes, dependiendo del tiempo con el que cuenten sus padres, ya que algunos vienen de zonas retiradas como San Antonio de la Cal.
Beatriz Alvarado Acosta enfatizó sobre la importancia de apoyar a los niños de bajos recursos con problemas de aprendizaje. En Oaxaca existen muchos niños que necesitan ser atendidos, la mayoría de las familias no tiene la economía para poder pagar a un maestro particular o extra que pueda apoyar a sus hijos. En promedio general, en las familias ambos padres trabajan y los hijos se quedan gran parte del tiempo solos en casa y no hay quien los ayude con sus tareas.
“Una de las mayores satisfacciones que me ha dejado esta labor es poder ver a los niños avanzar. Cuando los padres vienen a solicitar las clases muchos tiene muy bajo nivel académico; los padres y maestros deben tener la seguridad de que los niños son capaces de aprender”, concluyó.
Beatriz Alvarado, una maestra con vocación
