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Estas Letras Que Lees / Literatura y censura

Foto(s): Cortesía
Redacción

Rodrigo Velásquez Torres

 

La literatura es el arte que utiliza el lenguaje para crear objetos (obras, libros, cuentos, poemas, etcétera) que transmiten emociones, ideas, experiencias. Es considerada una forma de expresión artística que busca la belleza (como el arte en general) a través del uso del lenguaje. Sin embargo, en muchas ocasiones estas creaciones llegan a causar cierta incomodidad dentro del status quo y han sufrido de censura por parte de los regímenes de control propios de la época y situación geográfica. La literatura es revolucionaria e incendiaria por naturaleza. A continuación, se presentan una lista (obviamente incompleta) de algunas obras que han sufrido de censura y que actualmente han sido revaloradas con otros ojos y han tenido un fuerte impacto. Empezamos: 

Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradbury. Esta es una paradoja fascinante. Se trata de un (ahora) clásico literario sobre un futuro distópico, donde los libros son quemados. En ediciones escolares en Estados Unidos se eliminaron palabras completas y referencias políticas diluyendo el mensaje antiautoritario que lo definía. El autor mismo protestó ante esta ironía: Un libro en contra de la censura fue objeto mismo de censura. 

Los versos satánicos (1988) de Salman Rushdie. Este es uno de los casos más extremos de censura. La novela fue prohibida en países como Irán, India o Sudáfrica por su reinterpretación ficcional del islam. El ayatola Jomeini emitió una orden religiosa pidiendo la muerte del autor, quien vivió años oculto. La literatura tocó las fronteras del fanatismo y la libertad. El autor ha sufrido varios intentos de asesinato, uno de ellos le causó la pérdida de un ojo.

La casa de los espíritus (1982) de Isabel Allende. En 1997 varias escuelas en Estados Unidos retiraron la novela de su plan de estudios por su lenguaje explícito y contenido inmoral, mostrándose particularmente intolerantes a la mezcla de realismo mágico y la crítica feroz a la represión política en Chile. La autora denunció la censura como una forma de intentar borrar la memoria histórica, pues la operación Condor provino, justamente, del país que intentó censurarle.

Ulysses (1922) de James Joyce. Esta novela sufrió la censura en Estados Unidos hasta 1933 por su contenido sexual. La novela fue considerada ilegible por algunos y otro grupo la sintió como una obra maestra. Su publicación y posterior defensa ante tribunales abrieron la puerta a la modernidad literaria y también definieron nuevos límites para la libertad de expresión artística.

Persépolis (2000) Marjane Satrapi. El testimonio gráfico de una infancia en Irán postrevolucionario fue prohibido en varias escuelas de Estados Unidos por representar violencia crítica religiosa y trauma político. Irónicamente, lo que se buscaba censurar era justo lo que la autora denunciaba: imposición ideológica sobre las conciencias.

Los siete locos (1929) Roberto Arlt. En la Argentina de los años 30 del siglo pasado esta novela fue marginada y atacada por su retrato brutal de la decadencia social y su visión de una revolución anarquista. Artl incomodaba a la derecha conservador, a la izquierda dogmática y al canon literario porteño. Hoy en día se considera una obra fundamental del siglo XX.

En los próximos números continuaremos explorando libros que por su contenido hayan causado revuelo en la sociedad y llegado hasta a la censura por las ideas que trasmiten.

La literatura es revolucionaria e incendiaria por naturaleza.

 

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