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Estas Letras Que Lees / Año Nuevo: comienzos infinitos


El cambio de año es una época caracterizada por la reflexión y la posibilidad de cambio.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Rodrigo Velásquez Torres

Cuando llega el Año Nuevo se presenta una fecha que marca un hito universal que indica el fin de un ciclo y el inicio de otro. Se trata de una celebración arraigada en la historia y las tradiciones de prácticamente todas las culturas y religiones del mundo. Sin embargo, lo que hace a esta festividad tan rica y fascinante es su diversidad mundial. Más allá de la fecha, el Año Nuevo es un momento para reflexionar y celebrar que, a pesar de las inmensas posibilidades de morir, seguimos vivos.

Si bien el 1 de enero es la fecha más comúnmente asociada al Año Nuevo en el mundo occidental, esta celebración no es mundial. Muchas culturas y religiones siguen calendarios lunares o luni-solares, lo que resulta en fechas variables para dar la bienvenida al nuevo año. Ya en esta columna hemos tratado ese tema (ver Estas Letras Que Lees, 2 de enero de 2021). 

Para refrescar la memoria, volvemos a poner las diversas fechas en las que otras culturas y religiones conmemoran estas fechas: Año Nuevo Chino: una de las celebraciones más importantes del mundo, se basa en el calendario luni-solar chino y puede caer entre finales de enero y mediados de febrero.

La religión hindú conmemora el Diwali, un festival de luces que celebra el triunfo del bien sobre el mal y conmemorándose en otoño según el calendario hindú.

El pueblo judío conmemora el llamado Rosh Hashaná, el cual  marca el comienzo del año nuevo civil y religioso en su religión y se celebra en otoño. 

El año nuevo islámico: Año Nuevo Hijri, el cual se basa en el calendario lunar islámico y no tiene una fecha fija en el calendario gregoriano occidental.

Otra característica que acompaña el Año Nuevo en todas las culturas, son los rituales y tradiciones específicas diseñadas para atraer la buena suerte (o espantar la mala fortuna) y alejar los malos espíritus (o atraer los buenos) que van desde la quema de muñecos cargados de fuegos artificiales (ahora prohibidos) llamado viejos, hasta comer 12 uvas (con todo lo caro que se encuentran en estas fechas). 

Estos rituales varían enormemente entre culturas y religiones, pero comparten el mismo propósito: ayudar a la gente a encontrar la buena fortuna (o espantar la mala) para el próximo ciclo anual.

A pesar de las diferentes fechas, todas estas celebraciones comparten un hilo conductor: la esperanza de un nuevo comienzo. El Año Nuevo (cuando quiera que se conmemore) es un momento para dejar atrás lo negativo, establecer nuevos objetivos y renovar vínculos con familiares, amigos y sobre todo, con nosotros mismos.

Aunque cualquier día es bueno para empezar a cumplir objetivos, el peso simbólico del Año Nuevo lo hace un momento relativamente especial para iniciar con cambios, en cualquier cultura del mundo.

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