Por Redacción Noticias
La polémica vuelve a rodear a Alfredo Adame, esta vez desde el núcleo más íntimo: su propia familia. En medio de una relación rota con tres de sus cuatro hijos, nuevas declaraciones han reavivado el conflicto y colocado al actor nuevamente en el centro del escándalo.
El detonante más reciente vino de Sebastián Adame, quien en un encuentro con medios ventiló episodios de su convivencia con el actor, incluyendo señalamientos sobre un presunto tratamiento psiquiátrico que —según su versión— no habría seguido de manera adecuada.
De acuerdo con su testimonio, durante su infancia fue testigo de que su padre acudía con especialistas y recibía medicación, aunque aseguró desconocer el diagnóstico. Lo que sí afirmó es que el actor, presuntamente, modificaba por cuenta propia las dosis de los fármacos.
Las declaraciones se suman a una historia familiar marcada por desencuentros. Tres de los hijos que Adame procreó con Mary Paz Banquells —Diego, Alejandro y Sebastián— no mantienen relación con él, mientras que Vanessa, su hija mayor, es la única que continúa cercana al conductor.
Las versiones sobre el distanciamiento son contradictorias. Por un lado, Adame ha señalado en diversas ocasiones que sus hijos habrían sido influenciados por su madre e incluso los ha acusado de conductas indebidas, como ingresar a su casa sin autorización. Por otro, sus hijos han sostenido que la ruptura responde a malos tratos por parte del actor.
En el caso de Sebastián, el conflicto también ha girado en torno a su orientación sexual. El joven ha afirmado que su padre lo rechazó por ser gay, mientras que Adame ha negado dicha versión, argumentando que su postura era mantener la vida privada lejos de la exposición pública.
A este historial se suman antecedentes médicos reconocidos por el propio actor. En 2023, Adame confirmó que padece trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), condición que lo llevó a recibir atención psiquiátrica. También ha hablado de haber tenido déficit de atención con hiperactividad durante su infancia.
Lejos de apagarse, el conflicto familiar parece escalar con cada nueva declaración. Sin señales de reconciliación en el corto plazo, la historia entre Alfredo Adame y sus hijos continúa marcada por versiones encontradas, acusaciones públicas y una distancia que, hasta ahora, no muestra señales de resolverse.
