La sensación de sentir el agua tibia recorriendo su espalda por las mañanas mientras se baña puede llegar a ser el único placer que Pablo viva durante el día. El baño se convirtió, desde hace mucho tiempo, casi en el único lugar donde puede escapar por un momento del estrés.
La presión inicia al salir de casa con el tiempo encima, buscando rutas alternas ante un bloqueo para llegar al trabajo; checar sobre el límite de tolerancia mientras los pendientes lo esperan en una pila en el escritorio. Realizar una llamada tras otra. Contar con dos horas para comer y regresar para continuar con los pendientes, sin saber la hora precisa en que abandonara esa silla que ya le molió la espalada.
*70% de casos de disfunción eréctil se deben a enfermedades orgánicas que afectan la circulación de la sangre al pene.
*52 % de los varones mayores de 40 años sufre de algún grado de disfunción eréctil
Así es un día en la vida de Pablo, de 43 años de edad, quien debido al estrés, desde hace varios meses, o quizá años, padece de disritmia sexual, uno de los padecimiento más comunes en las parejas.
Deficiencias comunes, pero no se hablan
Los hombres mayores a los 40 años son más propensos a vivir disfunción eréctil.
Pablo se toma un tiempo en su ajetreado día, sentado en una silla para que le aseen los zapatos confiesa que, después de una larga jornada laboral, al regresar a casa “no hay esa frescura o deseo para intimar, aunque quizá para su esposa sí”.
“Ahora tenemos muchas preocupaciones, cuando jóvenes no hay mayor preocupación que estudiar para pasar un examen”, indica el hombre con 15 años de vida en matrimonio.
Con franqueza, el esposo apunta que en muchas ocasiones se ha dejado pasar el tema con su mujer, que lo ha llegado a tomar como un punto normal y esperar que llegue la ocasión”.
El sexólogo, Pedro Ochoa Reyes, señala que la disritmia es una de las difunciones sexuales más comunes que presentan las parejas en el país, y de la que los oaxaqueños no están exentos.
Explicó que se trata de un situación en la que la pareja “no se pone de acuerdo” o no presentan los mismo deseos para tener relaciones en el mismo momento.
Esta disfunción, que no está calificada como una enfermedad, se presenta en el plano sexual, pero se deriva por las diferentes circunstancias cotidianas. Lo cual afecta a todo tipo de parejas, no importa si tienen tres meses o 20 años de estar juntos.
El especialista señaló que otro situación en las parejas es el trastorno del deseo y se refleja en la apatía sexual, la cual la experimentan generalmente las parejas con más de siete años de casado a quienes lo sexual se les ha vuelto rutina; o en otros casos, la viven parejas que por alguna razón han atravesado por problemas, como la infidelidad.
Entre el trabajo y los celos
Roberto también participa en la conversación. Mientras coloca las agujetas en los zapatos de su cliente, refiere que tiene dos trabajos y eso le resta ganas de tener relaciones sexuales cuando, al final día, llega a casa; sin embargo, en ocasiones dice “debe cumplir antes que las cosas se compliquen”, pues su esposa atribuye su falta de deseo a una infidelidad.
Disfunción eréctil, un tabú
Callar los problemas puede agravar los problemas. FOTO: Yuri Sosa
El médico, especialista en sexología clínica, señala que la disfunción eréctil la pueden padecer tanto hombres jóvenes, menores de 20 años, como aquellos mayores a los 40 años de edad y la cual se registra por cuestiones biológicas, emocionales o de pareja.
Detalló que después de los 40 años los varones son más propenso a presentar, de vez en cuando, un problema de erección, pues debido a la edad se pierde la capacidad biológica de respuesta del pene, situación que se puede agravar si él presenta alguna enfermedad como obesidad, diabetes o hipertensión.
“En los adultos se habla que ya hay una vida sexual previa exitosa”, expresa.
En los jóvenes se presenta entre los 17 y 20 años edad y en su mayoría se debe por problemas por malformaciones congénitas y problemas para relacionarse con los demás, ansiedad, culpas o miedos.
Diversos estudios de clínicas especializadas en el tema señalan que en México se estima que cerca de ocho millones de personas presentan este padecimiento, de los cuales sólo el 10 por ciento lo trata, mientras que el resto de los varones lo niega.
Alejamiento e infelicidad
Las terapias ayudan a que las parejas superen los diferentes problemas.
El sexólogo asevera que en Oaxaca existe una alta prevalencia de hombres con eyaculación precroz.
Tras definir que ésto se refiere a que el hombre eyacula antes de cinco minutos de iniciado el coito, al momento de realizarlo o antes de lograrlo, señala que el 50 por ciento de los varones oaxaqueños lo presenta , situación que se registra más en los hombres que rebasan los 40 años.
“Esta situación es tan frecuente que se normaliza”, agrega el especialista, es uno de los principales males por los que los varones llegan a consulta.
Consecuencias y solución
El especialista en sexoterapia asegura que las parejas no se separan por no tener sexo, sino por las causas que provocaron el alejamiento, sin embargo no tenerlo genera que no vivan felices y esté irritables.
El primer paso para superar los diferentes problemas es querer tratarlo. En lo general, entre el 70 y 80 por ciento de los casos el impedimento para una vida sexual placentera es de tipo psicológico.
“La sexualidad cambia, se transforma, vivir añorando lo que se vivió a los 15, 20 o 25 años impide salir adelante. Genera frustración si se trata de vivir lo que fueron a los 20 años ”.
El médico precisa que el sildenafilo es un fármaco utilizado para tratar la disfunsión eréctil, pero sólo la deben consumir hombres que por alguna razón médica lo necesiten para tener una erección, pues existen casos en los que jóvenes o adultos que no la necesitan la toman y no provoca la reacción esperada, lo que también genera frustración.
Apertura
Roberto y Pablo viven disritmia y estrés.
Pablo y Roberto coinciden en que estos temas que afectan al hombre deben ser tratados sin tabúes desde la juventud para saber cómo enfrentarlos.
Ellas también tienen problemas
Así como lo hombres padecen de diferentes disfunciones, las mujeres también las padecen, sin embargo consideran que es normal o están obligadas a callar por cuestiones culturales y sociales.
En la mujeres la disfunción más común se llama anorgasmia. En México el 50 por ciento de ellas lo sufren y en Oaxaca la estadística no está lejos de ese porcentaje, asegura el médico Pedro Ochoa Robles.
“Muchas se sienten culpables de sentir placer y eso hace que no lleguen a un orgasmo. Otras veces ni lo notan”, apunta.
Estudios demuestran que no tener un orgasmo causa cólicos o dolores pélvicos e inflamación en las mujeres.
Desde le punto de vista orgánico explicó que eso tiene que ver con el riego sanguíneo de la zona pélvica. Durante la relación sexual aumenta el flujo sanguíneo a toda la musculatura de la pelvis y órganos sexuales y la energía acumulada se libera con el orgasmo. Por lo que no tener un orgasmo provoca que esa energía se congestione de manera prolongada, sostenida y crónica, y por eso presentan cólicos similares a los menstruales.
Tratamientos:
*Fármacos (vía oral): se ingieren minutos antes de tener contacto sexual.
*Ondas de choque: alternativa más novedosa para tratar la disfunción eréctil por causas vasculares de manera no invasiva, sin dolor, ni efectos adversos.
*Bombas de vacío.
*Terapia intracavernosa: inyecciones aplicadas directamente en el pene o fármacos aplicados vía intrauretral o tópica.
*Prótesis peneanas: se colocan mediante cirugía y pueden ser rígidas (flexibles) o inflables.




