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7 cosas feas que ocurren en balnearios de México, en vacaciones

Balnearios
Foto(s): Cortesía
Israel García Reyes

Israel García Reyes

Sabemos que este calorcito de Semana Santa invita a darse un chapuzón, pero es mejor escoger lugares adecuados para la recreación y planearlo bien a fin de no tener momentos desagradables:  

1.- Balnearios atestados. Sabemos que te gustan esas albercas donde no cabe ni un alfiler, pero imagina que mucha de esa gente no suele tener buenos hábitos de limpieza. No es cosa de "fresearte", pero el agua puede estar contaminada de residuos fecales y otros desechos, lo que te provocaría infecciones. Si ves a un niño que de pronto se queda quietecito en la piscina, tal vez no esté meditando.

 

2.- Comer en la alberca. La sensación de frescura, el sol, la música y la algarabía relajan a cualquier bañista, además que nadar despierta el hambre, pero es recomendable que abandones el agua para consumir tus alimentos porque, como te mencionamos en el punto número uno, el agua suele no estar muy limpia y sus alimentos pueden contaminarse. Recuerda que la salmonelosis, la gastroenteritis y la disentería están a la vuelta de la esquina en esta época del año y te pueden incluso mandar al hospital.

3.- Beber alcohol en la alberca. En este caso, si bebes un coctel o algo ligero no hay gran riesgo, pero embriagarte en una piscina es peligroso por el riesgo de ahogarte. Es más sencillo que te tumbes en un camastro y te eches tus chelitas sin problemas. Total que lo más que podría pasarte es quedarte dormida o dormido.

4.- Accidentes con trajes de baño y artículos de limpieza. Antes de salir a un balneario revisa bien los artículos que llevas. Sabemos que tal vez tengas un cuerpo de envidia, pero es mejor probarse shorts y trajes de baño por si acaso subiste algunos kilitos de más en los últimos días. No querrás sentirte incómoda o incómodo enseñando de más. En cambio, si el short te queda grande, a la hora de hacer un clavado podrías perderlo y eso sería vergonzoso para ti y traumático para los demás. 

 

Es bueno llevar bloqueador solar que te servirá para preservar tu piel y que no termines como camarón o con bronceado estilo Trump.

5.- Clavados en trampolín. Es posible que seas la envidia de los clavadistas de la Quebrada, en Acapulco, pero considera la altura del trampolín en turno, tu estado físico y embriaguez y lucidez al momento de pararte en la tabla. Los accidentes son probables y echarían a perder tu fin de semana.  

6.- Galanes de alberca. Imaginamos que eres irresistible y que te la pasas echando rostro por las calles de tu barrio, pero antes de abordar a alguna muchacha en la piscina cuida que no esté acompañada de su pareja pues podrías arriesgar tu perfil griego ante un novio celoso. En el caso de las mujeres, también es recomendable poner atención para no desatar la ira de una novia o pareja y que te desgreñen en un lugar de éstos. 

7.- Saber nadar. Suena obvio, pero no siempre se toma en cuenta. A veces, por la presión social, por deseos de impresionar a alguien o por el simple ánimo de las vacaciones, se toman riesgos innecesarios. Si no eres buena o bueno para la nadada será mejor que te quedes en la orilla de la alberca, así podrás tomar el sol y relajarte. Hacerse el héroe no suele terminar bien. 

Una salida en estas fechas requiere de cierta planeación, lo que evitará momentos bochornosos, accidentes y situaciones dolorosas. Si deseas vacaciones inolvidables, que lo sean por la diversión y no por terminar en la sala de urgencias de un hospital. 

FOTOS: El Comercio Perú/ RPP/ El Sol de Hidalgo /BBC /Twitter

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