El turismo oscuro es una actividad controversial que nos lleva a explorar los "puntos negros" de la historia para no repetirlos. Álvaro López López, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM, menciona que este tipo de turismo es cualquiera que desea tener aproximación sitios asociados con la muerte, tanto real como representada, las atracciones que buscan son campos de concentración, memoriales, prisiones, cementerios y desastres responden a esa necesidad del viajero moderno de poder vivir experiencias únicas y extremas.
¿Qué es el Turismo Oscuro?
López López, miembro de la Academia de Geografía de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, señala que los turistas tienen diversas intenciones, incluyendo el deseo de visitar sitios ligados a la muerte y lo macabro. El turismo oscuro no es algo nuevo; se practica desde el inicio de la humanidad por razones individuales y grupales, impulsado por el deseo de conocer lo extasiante, lo prohibido o el morbo.
López López afirmó que todos hemos sido parte de estos turistas oscuros sin proponernoslo, mientras daba ejemplos…
En México, el tan emblemático “Día de Muertos” atrae a turistas a los cementerios, creando un fenómeno de turismo oscuro. También se encuentran los cementerios del narcotráfico como Jardines del Humaya en Culiacán, Sinaloa, con lujosas tumbas y mausoleos monumentales, a los que muchos asisten.
Visitar cementerios como el de la Recoleta en Buenos Aires, donde está sepultada Evita Perón, o la Rotonda de las Personas Ilustres en la Ciudad de México son ejemplos. Otros lugares incluyen los campos de concentración en Auschwitz, Polonia, y el memorial por los judíos en Miami, Florida.
Álvaro López destaca que lo macabro no está en muchos de esos ejemplos, lo macabro según el especialista está asociado con lugares embrujados o casas de sustos en parques de diversiones, que resultan atractivos para algunos turistas, este se aborda en la academia desde una gama de grises, desde actividades relativamente seguras como el parapente, hasta sitios como Chernóbil, donde la radiación continúa.
Autores como Philip Stone y Dorina Buda sugieren que los turistas se acercan a ámbitos oscuros para enfrentar aquello que normalmente evitamos. Otros académicos, como Daniel Hiernaux y Maximiliano Korstanje, creen que el turismo oscuro refuerza nuestra percepción de vivir en condiciones económicas superiores.
Ejemplos de turismo oscuro extremo incluyen visitas a favelas en Brasil y townships en Sudáfrica, zonas pobres con una gran cantidad de habitantes. Un caso extremo es el "viaje de no retorno", donde personas desahuciadas viajan a Suiza para practicarse la eutanasia con dignidad, aunque esta práctica está prohibida en muchos países.
