El Heraldo
Una tragedia durante un servicio religioso en una iglesia de Tennessee, Estados Unidos, fue evitada luego de que el pastor sometiera a un hombre que ingresó en el lugar portando una pistola y lanzando amenazas en contra de los asistentes.
El video de los sucesos, ocurridos la mañana del domingo, y que se ha hecho viral, muestra el momento cuando en iglesia de la ciudad de Nashville, un hombre que agitaba una pistola frente a los asistentes, es derribado por el pastor Ezekiel Ndikumana, previniendo un tentativo tiroteo.
De acuerdo con el "The Tennessean", el oficio religioso se desarrollaba con normalidad este domingo ante decenas de feligreses, hasta que el hombre irrumpió con amenazas en la tribuna del lugar.
En redes sociales se dio a conocer una grabación del momento en que el sujeto comienza a gritar arengas ante los incrédulos fieles, quienes no dan crédito a lo que ven frente a ellos; un enardecido hombre de bermuda y chamarra azul, que los apunta con su pistola a corta distancia mientras asegura ser Jesucristo.
"Todas las iglesias y escuelas tienen que ser tiroteadas"
La escena fue captada por una cámara de seguridad ubicada en el interior de la iglesia, y después el video fue difundido en redes; en las imágenes se ve al hombre de espaldas apuntar a los asistentes mientras les aseguraba que "todas las iglesias y escuelas tienen que ser tiroteadas", lo que sirvió para armar de valor al pastor de la iglesia e irse encima de él para detener un inminente ataque.
El video de lo ocurrido fue difundido en redes y se hizo viral, por su parte el Departamento de Policía Metropolitana de Nashville, aseguró que el incidente se produjo cuando el sacerdote casi terminaba el servicio religioso. Momento en el que el pastor Ezekiel Ndikumana descendió del altar y el alborotador aprovechó para levantarse de su asiento y dirigirse hacia él.
Fue en este momento cuando sacó el arma de entre sus prendas y comenzó a apuntar en dirección a los fieles, quienes no daban crédito a lo que observaban; al ver esta escena, y ante un inminente ataque, Ndikumana decidió caminar cautelosamente por detrás del presunto atacante y se abalanza sobre él, lo atrapa por los brazos y lo tira al suelo.
Es en este momento en el que algunos feligreses deciden apoyar al pastor y desarmar al hombre, de esta manera lo lograron contener hasta la llegada de los policías. Entrevistado por la prensa local sobre lo ocurrido, el pastor Ezekiel Ndikumana aseguró estar satisfecho por su reacción y por haber contribuido a evitar una tragedia:
"Estoy muy feliz de haber llegado a él primero, antes de que pudiera disparar y herir a cualquiera de mis feligreses, que son mi familia", aseguró Ndikumana. Una vez que la Policía arribó a la iglesia, arrestó al hombre a quien identificó como Dezire Baganda, a quien además se le imputan 57 cargos por asalto agravado. El hombre permanece hasta ahora tras las rejas y está sujeto a una fianza de 375 mil dólares, informó la oficina de Policía de Nashville.
