Israel García Reyes
Una joven de nombre Paola Guerrero Gutiérrez, vecina de los ejidos de Santa María Zolotepec en la comunidad del municipio de Xonacatlán, Estado de México, creó bolsas de carbón de broma para ponerlas a la venta con motivo del Día de Reyes.
En entrevista indicó que aprovechando esta fecha tan especial en que los pequeños de la casa esperan sus juguetes con ansias, se le ocurrió lanzar a la venta estos paquetes de dulce con forma de carbón para jugarles una broma a los menores que se portaron mal en el año.
Guerrero Gutiérrez explicó: "El carbón es simbólico de estas fechas y aunque es negro por fuera, es dulce por dentro".
Abundó que cada bolsa que ofrece en su cuenta de Facebook contiene entre 130 y 150 gramos de carbón, el cual es elaborado con huevo, azúcar, saborizante y colorante negro; en sabores limón, fresa, vainilla, naranja, uva, algodón de azúcar y chocomenta:
"Se derrite el azúcar a baño maría y se deja hacer caramelo, mientras eso pasa, nos ponemos a hace la mezcla que consta de azúcar glas, huevo, saborizante y la esencia. Se muele bien con una cuchará y cuando el azúcar está por hacerse bola se le mete el producto mezclado; al final el carbón va tomando la forma".
Señaló que con motivo del Día de Reyes, Paola hará entregas en los municipios de Xonacatlán, Temoaya y Villa Cuahutémoc en Otzolotepec:
"Es la primera vez que me pongo a elaborarlos, aunque ya hay otra persona ofreciéndolos. Al final, el Sol sale para todos".
Detalló que sin ser chef, retomó está iniciativa de un grupo de amigos de la Ciudad de México y la replicó para esta temporada, la cual ha sido muy bien recibida en las redes sociales.
Expuso que este Día de Reyes -señala- es importante que todos los niños sean conscientes de que sus acciones tienen consecuencias y si bien no se quedarán sin juguetes, también es válido que les jueguen una dulce broma.
Cabe mencionar que Paola tiene 22 años, es asistente educativo y actualmente, da clases particulares de regularización a niñas y niñas desde prescolar hasta secundaria, y también se dedica a las ventas.
La tradición
Una leyenda refiere que un paje real llamado Carbonilla vigilaba los actos de los niños todo el año y luego les decía a los Reyes Magos quiénes se habían portado mal o bien. Cuando los Reyes leían las cartas de los pequeños, comprobaban si habían mentido o se portaron mal y a quién debían dar un escarmiento.
Entonces, en caso de ser uno de los elegidos por Carbonilla, él se dirigía a su casa para dejarles un pedazo de este mineral.
Otra leyenda explica que Papá Noel (Santa Claus) dejaba carbón en la chimenea, el zapato o calcetín de los niños que se portaban mal.
FOTO: Milenio
