Muchas veces, las historias de terror son producto de lo que sucede en la realidad como el caso de una maestra quien como venganza, envenenó a 25 niños, provocando la muerte de uno.
Esto pasó en China, cuando la maestra Wang Yu, quien quería vengarse de su esposo envenenándolo con nitrito de sodio, una sustancia altamente tóxica.
En marzo de 2019, tuvo una pelea con un profesor en la guardería donde ella trabajaba, por lo que, con su furia a flor de piel, puso esa misma sustancia en la comida de los pequeños.
Fueron 25 niños los que resultaron gravemente intoxicados y diez meses después, se notificó el fallecimiento de uno de ellos por complicaciones de salud a consecuencia de la sustancia que ingirió en la comida que la maestra había envenenado.
La maestra fue detenida al encontrar evidencia sobre su responsabilidad y fue condenada por el cargo de arrojar ingredientes peligrosos a la comida de los menores.
Fue despojada de sus derechos y finalmente sentenciada a la pena de muerte.
Pese a que la defensa de la maestra apeló la sentencia, el Tribunal Superior de la provincia de Henan no le dio la razón. La pena fue cumplida este mismo jueves.
