México es un país que se caracteriza, entre otras cosas, por sus fiestas, algunas de las cuales vistas desde fuera pueden parecer exóticas y raras. Es así que te enlistamos las festividades más extrañas, cuatro de las cuales ocurren en Oaxaca.
La situación geográfica, la abundancia de recursos naturales, el sincretismo religioso, la diversidad de etnias y el mestizaje han hecho de México uno de los países con mayor riqueza cultural.
A su vez, los mexicanos y mexicanas se caracterizan por su espíritu festivo y por celebrar a lo grande, desde sus fiestas privadas como XV años, bodas, bautizos y cumpleaños, hasta las fiestas patronales, los festivales, carnavales y demás eventos multitudinarios.
Debido a que México posee miles de localidades y que cada una tiene celebraciones propias, las fiestas se organizan todos los días; sin embargo, algunas son más bien vistas como bizarras. Aquí te damos una lista comenzando por cuatro de Oaxaca.
1.- Tradicional Noche de Rábanos
De acuerdo con la página de México Desconocido, se trata de una de las festividades más extrañas de México. Se celebra cada 23 de diciembre en el estado de Oaxaca y reúne a un gran número de hortelanos y floricultores que exhiben sus mejores diseños surrealistas hechos con rábanos y totomoxtle.
Se pueden encontrar nacimientos, figuras religiosas y de diablos, representaciones de danzantes y de la Guelaguetza, así como otras que reproducen a personalidades de la música, el deporte, el cine y la política.
Al terminar la exhibición se premian a los mejores diseños y se celebra una gran fiesta con música y juegos pirotécnicos.
2.- Bailar con un guajolote
Muchas fiestas, particularmente las bodas en la región de Valles Centrales incluyen el denominado Jarabe del Valle en que las personas bailan con guajolotes vivos. Este tipo de bailes se realizan en poblaciones como la Villa de Zaachila, Tlacolula de Matamoros, San Pablo Huixtepec, Villa de Etla, Zimatlán de Álvarez y Cuilapam, entre otras.
3.- Procesión del Silencio
Oaxaca Mío publicó que La procesión del Silencio es una festividad religiosa y se realiza en la ciudad de Oaxaca de Juárez durante los viernes de la Semana Santa. La parroquia de la Sangre de Cristo organiza este evento en que se reúnen feligreses que marchan descalzos, en silencio, con las cabezas cubiertas por capuchas negras y oscuras, además de llevar el torso desnudo, todos encabezados por imágenes de Jesús crucificado. Es una manifestación solemne en que muestran el luto por la muerte del hijo de Dios.
Numerosas personas asisten para contemplar la procesión en la que también se sostienen estandartes religiosos.
4.- Boda con Princesa Lagarto en Huamelula, Oaxaca
De acuerdo con México Desconocido, en el municipio de San Pedro Huamelula, en la región de la Costa de Oaxaca, se organiza una boda entre un cocodrilo y el presidente municipal de esta localidad en la que se casa con una lagarta. Se trata de una tradición chontal para pedir lluvia y alimentos.
Este ritual del casamiento es un hermanamiento que surgió hace muchos siglos, data de una ceremonia indígena en donde la Princesa Lagarto significa fertilidad.
Un pequeño cocodrilo es vestido con enagua y huipil blanco, a modo de traje de novia. Le llaman Aimó que en lengua chontal significa lagarta y que para los habitantes de San Pedro Huamelula, Oaxaca, es la “ madre tierra”, una deidad a quien le piden lluvia, paz y alimentos durante su casamiento con el presidente municipal.
La niña princesa lagarto es de origen ikoot, mientras que la autoridad es chontal.
5.- Encruzados de Taxco, Guerrero
De acuerdo con Los Ángeles Times, los Encruzados de Taxco son penitentes encapuchados con el torso y los pies desnudos y un atado de espinas a cuestas, quienes simbolizan el fervor religioso que reúne a cientos de fieles en una de las celebraciones religiosas de la Semana Santa en México.
Estas personas, cuyo rostro cubre una capucha, custodian al Cristo del Santo Entierro en la llamada Procesión del Silencio, la más importante de la Semana Santa en Taxco, Guerrero.
Los primeros registros de esta tradición se remontan a 1598 y dos años después la Iglesia Católica ya tiene documentados los permisos que otorgó para la procesión del Cristo del Santo Entierro.
5.- Feria Nacional del Burro
Esta fiesta se realiza del 29 de abril al 1 de mayo en el municipio de Otumba, Estado de México. Su objetivo es reconocer la importancia de los burros en el trabajo rural y celebrarlos con una fiesta en su honor.
Algunas de las actividades que se llevan a cabo son la tradicional carrera de burros, polo sobre burro, concurso de burros disfrazados, el burrodromo, expo agropecuaria, pabellón artesanal teatro del pueblo y diferentes eventos culturales.
6.- Pelea de tigres
Se trata de un ritual típico de la comunidad de Acatlán, en Guerrero, donde personas disfrazadas de tigres sostienen peleas. Los habitantes de Acatlán creen que cuanto más peleas organicen, más posibilidades habrá de que caiga lluvia.
Por esta razón, familias y grupos de amigos se organizan en equipos para luchar.
7.- Carnaval de Tenosique
Este carnaval, arraigado en tradiciones prehispánicas, tiene una gran influencia indígena. La inauguración de este festival inicia por la "pinta de harina", una especie de batalla donde los habitantes y turistas se divierten lanzándose harina, en las calles.
El Baile de la Harina se atribuye a la celebración del Día de San Sebastián, cuando feligreses untaban la figura con talco y devino en el uso de harina que, previo al festejo del patrono, los jóvenes se arrojan junto con agua.
Como ves, las festividades en México pueden ser muy variadas y hasta extrañas para las personas provenientes de otros países, pero han contribuido a enriquecer la cultura de un país pluricultural.
