Por Redacción NOTICIAS
La inteligencia artificial continúa consolidándose como uno de los fenómenos tecnológicos más influyentes de la actualidad. Plataformas como OpenAI han reportado un crecimiento acelerado en el uso de sus herramientas, alcanzando cifras que rondan los 900 millones de usuarios activos por semana en 2026, superando ampliamente los registros del año anterior.
Este auge no solo refleja el interés global por la tecnología, sino también cómo se ha integrado en la vida cotidiana de millones de personas alrededor del mundo.
Más allá de los números, un aspecto que ha llamado la atención es la forma en que los usuarios interactúan con estos sistemas. De acuerdo con diversos estudios, cerca del 70% de las personas opta por dirigirse a chatbots como ChatGPT con cortesía, ya sea por costumbre o porque consideran que así obtienen mejores respuestas.
Sin embargo, una parte de los usuarios admite hacerlo por temor a escenarios hipotéticos en los que la inteligencia artificial pueda volverse hostil, una idea alimentada por la cultura popular. En contraste, otro 30% no ve necesario mantener este tipo de trato, al considerar que se trata únicamente de programas sin emociones.
Expertos advierten que esta relación cada vez más “humana” con la IA también implica riesgos, como la influencia en el juicio de los usuarios debido a respuestas excesivamente complacientes.
