WASHINGTON, EU 28-Mar .- Con los atentados de Bruselas en mente, en cuanto se reportó ayer un tiroteo en la capital estadounidense, todas las alarmas se encendieron.
El Capitolio permaneció cerrado durante una hora y la Casa Blanca también lo estuvo por algún tiempo, entre barricadas dispuestas por la Policía en la calle y agentes con rifles automáticos en las esquinas.
Todo empezó a alrededor de las 14:40 horas, cuando a la entrada del centro de visitantes del Capitolio, un hombre --identificado como Larry Russell Dawson-- sacó un arma de fuego y apuntó contra los oficiales de seguridad tras pasar por un detector de metales, lo que provocó que la Policía abriera fuego en su contra.
Dawson, de 66 años de edad, fue trasladado a un hospital y otra mujer resultó con heridas leves por la metralla.
No se reportaron otros lesionados, pese a que el centro estaba lleno de turistas por tratarse del lunes de Pascua; misma razón por la cual no había presencia de legisladores ni de funcionarios.
"Creemos que éste es el acto de una persona que ha visitado el Capitolio antes, y no hay razón para creer que es nada más que un acto criminal", señaló el jefe de Policía del Capitolio, Matthew Verderosa.
Dawson, originario de Tennessee, había sido arrestado en octubre pasado, luego de irrumpir en el Congreso estadounidense y gritar que era un "profeta de Dios".
Un juez le ordenó en ese entonces mantenerse alejado del Capitolio y cuando un mes después Dawson no acudió a una audiencia judicial, éste se justificó con una carta.
"He sido llamado elegido y enviado a ustedes este día. ¡No estoy bajo la ley! Por ende no voy a cumplir con la orden de la corte ni rendirme ante su oficina", arguyó.
Tanto la Casa Blanca como el Capitolio fueron reabiertos por la tarde, pese a lo cual continuaba la movilización policial.
Tiroteo en el Capitolio; Cierran la Casa Blanca
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