Al no haber realizado las metas y logros que se proponen a inicio del año, en el mes de diciembre, muchas personas optan por el suicidio, por el individualismo que hoy en día existe a nivel mundial, explicó Ángel Arturo Martínez Martínez, director del hospital psiquiátrico Cruz del Sur, de los Servicios de Salud de Oaxaca.
Lamentó que actualmente el ser humano vive en una una cultura material, donde la competencia es por el que tenga más bienes, “en diciembre vienen todas estas situaciones de tipo familiar, de frustración, porque es la época en que se hacen realidad las promesas de inicio de año, se fijan metas y objetivos, y cuando concluyen los 365 días, es como la terminación de un ciclo, se hace una evaluación y mucha gente entra en depresión”.
Anteriormente la Navidad eran fiestas familiares, “ahora, estas fechas se festejan en el antro, en el bar, en un restaurante, cuando antes se reunía toda la familia, todos llegaban a la cena; actualmente los padres trabajan, el papá tiene dos trabajos, la madre trabaja, los niños en la guardería, entonces, esta pérdida de la identidad de la familia, nos hace crear ese tipo de situaciones, donde el ser humano se está individualizando, en todo el planeta”.
Recordó que en los años 70 y 80, la familia estaba integrada de tal forma que se esperaba al padre para comer, las escuelas estaban diseñadas para que la familia estuviera unida, los horarios, los trabajos de los padres estaban diseñados para que el desayuno y la comida fueran con la familia.
“Ahora llegas y comes por orden de aparición, como vienes llegando a la casa, entonces, no hay integridad familiar y al no existir, no hay valores, reconocimientos, pero sí, mucha competencia, quiero el mejor automóvil, el celular con nueva versión”, dijo.
Puso el ejemplo de que, es cosa de darse una asomadita en la ciudad y no se ven carros viejos, “ cuando nosotros en los años 70, había puras carcachitas en Oaxaca, ibas y las reparabas, se veían carros parados que los tenían que empujar para que arrancaran, que les pasaban corriente, ahora no”, indicó.
Sentenció que “al no conseguirse las metas, viene la frustración, el enojo, la parte en que el ser humano dice que no está para eso, “y esto lleva a mucha gente al suicidio”.
“Tenemos problemas tan alarmantes que hemos visto en la consulta a adolescentes, que llegan a deprimirse por pérdidas de un celular, el cual actualmente es un objeto tan valioso para los jóvenes, que es como su forma de vida y el perderlo es como si se fuera la pérdida de un ser querido”.
Dijo que se debe diferenciar entre estar deprimido y triste, “porque mucha gente cuando está triste dice que está deprimida, no, el diagnóstico de depresión es diferente, la tristeza es parte de esta enfermedad, pero hay otros síntomas distintos que se presentan, cuando llega a la misma, es cuando empieza a tener ideas suicidas, se puede suicidar, salir de la realidad o bien, si viene al hospital, lo atendemos, le damos un buen tratamiento y el paciente se recupera”.
Refirió que estadísticamente generalmente son los hombres, los que más se suicidan.
