Alejandro José Ortiz Sampablo / Primera de dos partes
Después de varios meses sin tener proyecto en puerta, este mes de agosto se perfila para romper esa racha. Aun cuando la idea ha permanecido en el cajón del escritorio desde tiempo atrás, no había tenido la inspiración para emprenderla. Fue hace dos semanas, me encontraba impartiendo el seminario de formación de psicoanalistas, cuando se me ocurrió el nombre del proyecto, y el primer tema con el cual daremos inicio.
Una ilustración para la vida amorosa de la mujer
También he de mencionar que varias semanas antes, con el respaldo de mi colega Jesús Martínez, comenzamos a estructurar un diplomado que tendrá como finalidad acercar a mujeres y hombres el conocimiento psicoanalítico respecto de la sexualidad y el amor, y puedan así disfrutar del uso práctico de este. Aunque eso de poder disfrutar habrá de colocarlo entre comillas, ya que en primera instancia el discurso psicoanalítico rompe viejos paradigmas e ilusiones. Digamos que una ilustración para la vida amorosa de la mujer se amalgamara como la parte lúdica de esta empresa.
Sigmund Freud, en uno de tantos escritos que realizó, alude al proceso psicoanalítico como una segunda educación; esto se puede explicar desde diversos vértices; en esta ocasión tomaré uno de uso práctico, el cual justifica el inicio de este camino que emprenderemos. Es la escucha de mujeres y hombres -y habrá que mencionar, más de mujeres- en la clínica psicoanalítica, lo que me ha permitido comprobar aquello que se sabe desde hace varios años, que es el desconocimiento de la vida anímica, en específico lo que versa sobre la sexualidad y el amor, lo que refuerza los conflictos en la vida amorosa de los seres humanos.
La invitación
Este par de notas sirvan de invitación para que cada último miércoles del mes, en punto de las 20:00 horas, no se pierdan la transmisión de estas charlas, donde el primer tema estará dedicado a esclarecer las conductas que el hombre adopta ante el amor y cómo la mujer se engarza en ellas.
Cuando hablamos del amor en el campo psicoanalítico, tomamos en cuenta varios elementos fundamentales, sin los cuales nos sería imposible elucidar tal paradigma, uno de ellos es la diferencia sexual. El psiquismo de mujeres y hombres obedece a leyes y lógica específicas, las cuales se exteriorizan en conductas y afectos; por otro lado, en el desarrollo de los individuos se crean y refuerzan fantasmas, que nos acompañan durante la vida, los cuales al parecer también estarán determinados por dicha diferencia, y a la vez son motivo de los desencuentros y penas de la vida en pareja.
Desde varios años se ha intentado realizar una educación en estos temas, pero ninguno con la perspectiva de la vida anímica de los seres humanos.
¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!

