María Wislawa Anna Szymborska nació en lo que hoy se conoce como Kórnik, en Polonia. Fue una mujer curiosa, con una penetrante mirada sobre el mundo. Poeta, ensayista y traductora. Ganadora del Premio Nobel de Literatura, en 1996, un hecho que le sorprendió a ella misma y que le dio fama mundial.
En su discurso al recibir el premio, puso de manifiesto el valor de dos sencillas palabras: “no sé”, como origen del impulso que la llevó a ella misma y a otras personalidades excepcionalmente inquietas, como la de su compatriota María Sklodowska-Curie a buscar respuestas más allá del límite de lo conocido.
De niña, su padre solía llamarla Ichna, una forma cariñosa derivada de su primer nombre. Desde siempre tuvo una gran curiosidad por todo. Solía decir que “La imaginación crece con la persona; solo ciertas experiencias, el dolor o el sufrimiento, nos abren a otras dimensiones"
Encuentro
Nunca se está preparada para un encuentro. Así es como surge lo inesperado, entre lo que se piensa, y es verdad; entre lo que se desea, y lo que te pertenece.
Muchas veces he intentado hablar, quedándome inmóvil, con el corazón en pausa... A sabiendas de que nada es una coincidencia, somos lo que queda detrás de las palabras, en ese espacio, donde deseamos, que nadie nos vea.
En este momento, la libertad es nuestro territorio... hablemos. Expande tu mirada hasta mis manos, tejamos un manto de mar, para cubrir la distancia que nos separa de la eternidad, al fugaz instante del ahora.
Tú, Wislawa, con tu poesía-universo, cuestionando todo. Yo, Adriana, con mis letras apiladas, buscando respuestas entre los escombros. Mi rostro frente al tuyo... es conmovedor.
Dime, pequeña Ichna, ¿dónde habita la belleza? ¿Detrás de qué pliegue, se esconde lo verdadero? ¿De qué sirve cuestionarse?
Tu voz se ha convertido en un canto amoroso: "Nada sucede dos veces, ni va a suceder". Todo está dicho.
Ahora perteneces a la realidad que vivo, al impulso creativo de mis "no sé".
Tus huellas se revelan en el camino, de quienes estamos dispuestas a ser, quienes cuestionamos y saltamos el obstáculo más complejo: yo misma.
Mi encuentro contigo, es una ofrenda, una alianza entre tu poesía y mi voz silenciada. Hay en nosotras un pacto de mujeres, que se construyen, se rompen y se vuelven a construir. Mujeres que no censuran sus rostros curtidos por lo vivido, rostros iluminados con las respuestas que nos otorgan, al llegar aquí.
Epílogo
Y así, en el orden de las cosas, y de este tránsito presente, lo cotidiano construye lo infinito. Todo cabe en un instante y a él pertenezco. Gracias por conducirme a tus adentros, por tejer en tus historias, un hogar para habitarme.
Invitación
“Vida al instante" inspirado en Wislawa Szymborska, forma parte de Rostros, telar de unipersonales.
Este lunes 8 de marzo, las mujeres que integramos este proyecto, entregaremos un telar como ofrenda, a ocho mujeres creadoras, con las que hemos tejido un encuentro valioso y lleno de aprendizaje. Una ofrenda para ellas y una herencia para las mujeres del futuro. Podrán encontrarse con nuestro telar, a través de: https://facebook.com/artelaboratoriolarueca
