El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que la red social Twitter lo "censuró" al eliminar un tweet en el que anunciaba un supuesto antídoto contra el COVID-19
Maduro mencionó que Twitter borró la publicación en donde había compartido tres documentos con información de supuestas investigaciones realizadas en Venezuela “donde se muestra el mapa de la estructura genética y antídoto” del nuevo coronavirus, reportó la televisora estatal VTV.
Por su parte, Twitter afirmó que tomó medidas sobre el tuit del presidente por violar las reglas de la compañía sobre publicaciones del coronavirus, incluyendo afirmaciones falsas o engañosas sobre el COVID-19.
La red social implementó recientemente una nueva estrategia para frenar la propagación de información que vaya “directamente en contra de lo instruido por fuentes autorizadas de información de salud pública global y local”.
Bajo estas reglas, publicar información de tratamientos “nocivos o medidas de protección que se sabe que son ineficaces”, o no son aplicables al COVID-19, constituyen una violación de las reglas de Twitter.
La información publicada por Maduro invitaba a ingerir un brebaje casero durante 12 días para, entre otras cosas, “eliminar los genes infecciosos” del coronavirus, según información publicada por VTV.
Maduro ha apoyado el uso de plantas medicinales en medio de una crisis de medicamentos que enfrenta Venezuela. En mayo de 2019, Carlos Alvarado, el ministro de Salud de Venezuela, dijo que recibió órdenes del cuestionado presidente para “arrancar… el motor farmacéutico”, que incluye investigar las riquezas naturales del país, que son “fuente de la mayoría de los medicamentos”, para “impulsar el uso de plantas medicinales”.
Aún no existe cura para el coronavirus. Y aunque la investigación avanza, podría pasar más de un año antes de que una vacuna esté disponible. Por lo que las autoridades sanitarias se han encargado de señalar cuales son las medidas de prevención y hasta el momento, el aislamiento y la distancia social son las primordiales.
Twitter agregó que su enfoque para proteger la conversación pública del coronavirus “nunca es estático”.
