Sólo personal de base, formalizado y regularizados que coticen en el ISSSTE y participen en la atención directa de la pandemia desde una unidad médica u hospitalaria de los SSO, recibirán el Bono COVID que el gobernador Alejandro Murat ofreció desde abril.
Las 8 cláusulas que en una circular a directores de hospitales que el pasado 22 de julio emitió el director de Administración de los Servicios de Salud, David Concha Suárez, causó inconformidad entre la Sección 35 del SNTSA porque deja fuera a personal administrativo, de centros de salud, laboratorio y trabajo social.
“No estamos conformes con los lineamientos del pago. Hay muchos trabajadores como del Laboratorio Estatal de Salud Pública que han procesado todas las muestras para detectar COVID-19, que quedaron fuera”, explicó el secretario de Organización de la Sección 35 del SNTSA, Carlos Alberto Pérez Bautista.
Ayer la dirigencia de la Sección 35 envió una carta al Gobernador en la que exige se incluya en el Bono COVID “a todo el personal que está realizando un función que contribuya al combate de la pandemia”, como personal químico, en el primer nivel de atención, áreas epidemiológicas o administrativas que realizan labores esenciales, así como a personal eventual
Sin fecha aún para pagar el bono que se realizará por única ocasión, ni monto o número de trabajadores que lo recibirán, valoran realizar asambleas permanentes, bloqueos u otras acciones de protesta que deberán acordar las 110 delegaciones y 7 subsecciones.
El pasado 6 de julio la Sección 35 emitió un documento para emplazar al gobierno estatal a cumplir demandas de personal e insumos, pero suspendió las asambleas permanentes que programó para el 13 de julio por un posible encuentro con el Gobernador.
Uno de los temas abordados fue el pago del bono que Murat prometió cuando anunció medidas para hacer frente a la pandemia que incluían descuentos del 10% a personal de confianza, en busca de concretar una bolsa de 96 millones de pesos.
Se excluyó de este beneficio económico a quienes están bajo resguardo domiciliario, que laboran en hospitales en paro o suspensión de actividades, que haya gozado de vacaciones, en actividades administrativas o comisiones sindicales.
Sí se considerará al personal que se contagió de COVID-19 desempeñando su labor y que haya regresado a laborar después del aislamiento.
