Para el representante legal de la Asociación Amemos Vihvir, Julio Palomeque Gerónimo, los alcances de la decisión del Gobierno Federal de no transferir recursos públicos a organizaciones civiles, incluidas las que se dedican a la prevención y diagnóstico del VIH Sida, repercutirá en un incremento de los casos.
“Se va a empezar a dar un gran repunte de casos de Sida, va a ser un problema de salud pública”, expresó con el deseo de equivocarse en torno a una enfermedad que de 1986 a la fecha ha alcanzado a 9 mil 700 personas en Oaxaca.
En febrero de 2018 el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida (Censida) publicó su convocatoria pública para la Implementación de Estrategias de Prevención Focalizada del VIH y otras ITS, disponiendo de una bolsa superior a los 100 millones de pesos.
Fueron alrededor de 100 organizaciones “con experiencia y trabajo comprobable en prevención y detección de VIH e Infecciones de Transmisión Sexual que fortalezcan la respuesta nacional ante la epidemia en poblaciones clave o en desigualdad”, las que accedieron a recursos de entre 700 mil y 800 mil pesos para implementar algún proyecto.
Una ONG de Oaxaca
Durante 2018 tres organizaciones provenientes de otros estados como Jalisco y la Ciudad de México vinieron a Oaxaca a hacer incidencia gracias a esos recursos.
La asociación Amemos Vihvir fue la única de Oaxaca que accedió a financimiento de Censida durante 2018, como también lo consiguió en 2017.
En ambos años, el proyecto a implementar fue muy similar. Previhniendo consistió en atender a 4 mil jóvenes de la población Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT) en los municipios Oaxaca de Juárez y Santiago Pinotepa Nacional.
“Distribuimos condones y lubricantes, realizamos cuatro talleres de crecimiento, proporcionamos información verbal y escrita sobre VIH y enfermedades de transmisión sexual”, detalló.
En 2017, primer año en que su proyecto fue aprobado, recibieron 800 mil pesos, pero la población meta eran 3 mil jóvenes y sólo del municipio de Oaxaca de Juárez. Para 2018 la meta creció y se agregó un segundo municipio, pero los recursos disminuyeron a 700 mil pesos.
“Año tras año en lugar de aumentar el recurso nos lo disminuían, pero nosotros veíamos la forma de mantener al número de beneficiarios”, destacó y se mostró empático con la ocupación del presidente Andrés Manuel López Obrador de detener el subsidio a organizaciones que han utilizado recursos para beneficiarse a sí mismas.
Investigar organizaciones corruptas
Lo que no comparte es “que a todas las organizaciones nos tache de corruptas”, porque “aún con muy pocos recursos acatamos las reglas de operación y para eso hay dictaminadores”.
Y se quejó: “No se vale lo que hace, el Estado Mexicano que representa tiene la capacidad para detectar qué organizaciones cumplimos y cuáles no, para quitarles a las segundas el recurso porque no ayudan a la población.
Advirtió que en caso de que el Censida destine de manera directa los recursos a Coesida, será difícil que el personal acuda en horarios de madrugada a entregar insumos a las y los trabajadores sexuales, además que las organizaciones generan empatía por el lenguaje cotidiano y la manera cercana de abordarles.
Como en este año no ha salido la convocatoria de Censida, Carlos Villalpando Canchola, representante legal de Transverso que recibe de Amemos Vihvir condones y lubricantes para distribuirlos junto con información y aplicación de pruebas de VIH, consideró que lo más preocupante, es que “los jóvenes no tendrán acceso a insumos de manera oportuna.
“Nosotros tenemos contacto directo con las poblaciones claves a quienes les llevamos consejería, hacemos las pruebas y les entregamos folletos informativos”, actividad que ahora está detenida como la convocatoria de Censida.
