De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en Oaxaca, más de un millón y medio de habitantes tienen carencia por acceso a los servicios de salud, ocupando el tercer lugar a nivel nacional con mayor población con esta carencia social.
En los resultados de las Estimaciones de Pobreza Multidimensional 2020 detalla que del periodo entre 2018 y 2020 el número de oaxaqueños sin servicios de salud aumentó de manera considerable, pues pasó de 16.3 por ciento a 36.9 por ciento.
El Coneval muestra que las entidades que mostraron el mayor incremento en dicha carencia durante este periodo fueron Oaxaca 16.3 a 36.9 por ciento, Guerrero de 13.8 a 33.5 por ciento y Chiapas 17.6 a 37.1 por ciento.
Mientras que a nivel nacional también se vio un aumento considerable; sin embargo, Oaxaca se encuentra por encima de la media nacional, ya que es de 28.2 por ciento, es decir, 8.7 puntos porcentuales por debajo.
Los número basados en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) indican que en 2018 eran 650 mil 700 los oaxaqueños que carecían por acceso a los servicios de salud, a pesar de ser un derecho social.
El Coneval señaló que estos resultados se basan en los "Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de pobreza 2018" y en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2018 y 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Pobreza extrema
El Consejo recordó que una persona se encuentra en situación de pobreza cuando tiene ingreso inferior a la Línea de Pobreza por Ingresos, es decir por el valor de la canasta alimentaria más la no alimentaria y presenta al menos una carencia social.
Por otra parte, se identifica a la población en situación de pobreza extrema, cuando su ingreso es inferior a la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, es decir por el valor de la canasta alimentaria y presenta al menos tres carencias sociales.
Cabe resaltar que de acuerdo con el artículo 4° de la Constitución Política de México, la protección de la salud es un derecho de todos los mexicanos; sin embargo, no todos han podido ejercer de manera efectiva este derecho, pues el sistema mexicano de salud ofrece beneficios en salud muy diferentes dependiendo de la población de que se trate.
Crece pobreza 7.3% en el país
CIUDAD DE MÉXICO.- En lo que va de este gobierno federal, tres millones 800 mil mexicanos pasaron a ser pobres; de ese universo, 55 por ciento pasó a ser extremadamente pobre.
Ayer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) presentó resultados de su medición de pobreza en México.
La población en penuria del País creció un 7.3 por ciento. De 51 millones 900 mil mexicanos pobres que había en 2018, para 2020 pasaron a 55 millones 700 mil.
El total de mexicanos en pobreza extrema según la medición de Coneval fue en 2020 de 10 millones 800 mil mexicanos, un crecimiento del 24 por ciento.
La suspensión de actividades por la contingencia sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19 repercutió en una caída de ingresos de la población.
Conforme las mediciones, el ingreso total per cápita cayó un 6.9 por ciento. Pero en el ingreso referido al trabajo remunerado el ingreso cayó 10.3 por ciento.
Sin embargo, otro tipo de ingresos como las remesas y otras transferencias no gubernamentales aumentaron 16.2 por ciento.
Los programas sociales gubernamentales que suponen millonarias transferencias de recursos para la población desprotegida no compensaron lo suficiente.
"Se perdió progresividad"
El ingreso proveniente de programas sociales gubernamentales disminuyó en la franja de los más pobres, al pasar de 22.4 a 14.8 por ciento del total. Pero aumentó en el resto, incluyendo los más ricos.
Durante la presentación de los resultados de la Medición Multidemensional de la Pobreza 2018-2020, el secretario ejecutivo del Coneval, José Nabor Cruz, remarcó que el aumento en las transferencias no alcanzó a compensar la caída en los ingresos laborales.
"En cualquier esquema de política social sería deseable un mayor rubro de transferencias, pero me parece que es mucho más importante aún. no solo en un contexto de crisis, ahora mismo en un contexto de pandemia, el tema del empleo", indicó.
De acuerdo con una estimación del Coneval, sin las transferencias de programas sociales el número de pobres hubiera llegado a 58.2 millones. Es decir, evitaron menos de la mitad del incremento de la pobreza.
John Scott, investigador académico del Consejo, advirtió que si bien aumentaron las transferencias no necesariamente llegaron a quienes más las necesitaban.
"Se perdió progresividad. El decir más pobre recibió menos proporción de estas transferencias y, por lo tanto, una de las recomendaciones es identificar cuáles son los grupos prioritarios que deberían ser fortalecidos en futuros esfuerzos", señaló.

