A pesar del cierre por remodelación del área de COVID-19, desde el fin de semana pasado, personal de enfermería del Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso denunció que el pico de contagios ha obligado a atender a pacientes sospechosos, con el riesgo a contagio.
“Los pacientes siguen llegando y lo único que está funcionando es el triage y ahí se pueden quedar dos o hasta tres días porque no hay para dónde se vaya el paciente”, explicó personal que ayer ofreció una conferencia de prensa.
En entrevista, el director de este hospital que apenas el 14 de mayo se anunció recibiría pacientes de COVID-19, Manuel Sánchez Sánchez, explicó que el área respiratoria que cuenta con quirófano, sala de expulsión de partos y sección para personas con diagnóstico positivo, en estudio o en recuperación, deberá concluirse el fin de semana.
Admitió que hay un retraso en la remodelación por el cableado, tubería y toda la infraestructura de un hospital que lleva 56 años funcionando, por lo que no podría ampliarse las seis camas con que contará para pacientes adultos y tres para pediátricos.
“La empresa está trabajando desde el viernes pasado y este fin de semana deben entregar totalmente el área para reabrirla y ponerla a funcionar de inmediato”, ya que ayer se contaba con cinco pacientes sospechosos, incluyendo una niña que ingresó con epilepsia, y de quien esperaban la referencia al Hospital de la Niñez Oaxaqueña.
Inconformidades
Por temor a represalías y por no ser personal autorizado para dar declaraciones, trabajadoras asignadas al área de urgencias hicieron saber la inconformidad por el cierre del área COVID-19, que obliga a atender a pacientes sospechosos en otras áreas, con el riesgo de posibles contagios por falta del equipo de protección adecuado.
“No es una infraestructura adecuada, la que se habilitó está cerrada y nuestra exigencia es que se abra para que no se exponga a contagios a personal de enfermería, camilleros y de transportes que ya dieron positivo”, se quejaron.
Equipararon la situación actual a que los pacientes con diagnóstico positivo o con síntomas de COVID-19 “están regados por todas las áreas”, al menos dos en urgencias, uno en cirugía y otro en medicina interna, así como tres en escolares.
Se quejaron también de que la remodelación del área se haga en la etapa más crítica de la pandemia, lo que pone expone a contagios al personal, entre los que ya se cuentan diagnósticos positivos de personal de enfermería, de transporte y camilleros.
La capacidad para atender esta nueva enfermedad es limitada. Además de un consultorio para valoración (triage), el área en remodelación sólo cuenta con tres camas pediátricas y seis para adulto, las cuales se ocuparon a los pocos días de que el 16 de mayo se recibió a la primera paciente de COVID-19.
Contagiados
Personal de enfermería, de transporte y camilleros.
Área de remodelación
3 camas pediátricas
6 camas para adulto
