El medico Li Weinliang, quien recientemente fue mencionado por medios de comunicación ya que intentó advertir sobre el brote de coronavirus y posteriormente fue silenciado y acusado en diciembre de "comentarios falsos" por la misma seguridad de China, había sido declarado muerto por la OMS, ya que el médico padecía el virus.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) había lanzado un tuit lamentando su supuesta muerte y la noticia pasó a todas las portadas del mundo.
Pero el hospital central de Wuhan desmintió la información sobre la supuesta muerte de Weinliang por coronavirus.
“En lucha contra la epidemia de neumonía de la nueva infección por coronavirus, el oftalmólogo de nuestro hospital, Li Wenliang, lamentablemente se infectó. Actualmente se encuentra en estado crítico y estamos haciendo todo lo posible para resucitarlo”, reportó el centro médico a través de su cuenta oficial de Weibo.
Incluso el director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan, había confirmado su fallecimiento en una conferencia y transmitió sus condolencias.
“Estamos profundamente tristes. Tenemos que celebrar el trabajo que hizo en la lucha contra el coronavirus“, comentó desde Ginebra, Suiza.
El fallecimiento ha sido ratificado tras horas de confusión y rabia en el país, debido a que primero se anunció su muerte por la tarde pero, horas después, en medio una oleada de manifestaciones de dolor y rabia en las redes sociales, las autoridades del país anunciaban que el médico había sufrido un paro cardiaco pero se le mantenía con vida conectado a un respirador artificial.
Según el hospital Central de Wuhan, Li había sufrido una parada cardíaca en torno a las 21.30 de la noche. Pero se le había conectado a una máquina ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea), un sistema que insufla aire en los pulmones y bombea sangre por el sistema circulatorio, por lo que seguía vivo.
Con este anuncio, el hospital conseguía parar la riada de duelo, en unos niveles insólitos en China, por un doctor que se había convertido en un héroe nacional.
