Son prevenibles, tratables y a la vez las enfermedades diarreicas agudas son la principal causa de muerte en menores de cinco años.
Oaxaca, junto con Quintana Roo y Campeche reportan la mayor incidencia del país durante la semana epidemiológica número 49, la más reciente de la que se tiene reporte.
En el informe semanal de vigilancia que publicó ayer la Secretaría de Salud Federal, se precisa que Oaxaca ocupa el segundo lugar, junto con Campeche, en cuanto incidencia de enfermedades diarreicas aguda con 1.7 por casos por cada mil menores de cinco años.
Coincide también que en esa misma semana Oaxaca fue de las cinco entidades del país en donde se incrementó la incidencia con respecto a la semana anterior, pero también es de las que muestran más de un cinco por ciento de incremento con respecto al promedio de las últimas cinco semanas.
Y es que en Oaxaca se presentó un incremento del 6.3 por ciento en el número de casos de enfermedades diarreicas agudas con respecto a la semana epidemiológica 48.
Entre las semanas 26 y 47 Oaxaca había logrado bajar su incidencia de esta problemática por el número de casos de amebiasis intestinal, shigelosis, fiebre tifoidea, giardiasis, Infecciones intestinales por otros organismos, paratifoidea y otras salmonelosis.
Fue en la semana epidemiológica número 25 con el mayor repunte del año, al alcanzar una incidencia de hasta 3.8 casos por cada mil infantes, más del doble que lo reportado en la semana 49.
En el caso de los menores de edad, una mala nutrición o estar inmunodeprimidos les representa un mayor riesgo de enfermedades diarreicas que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como potencialmente mortales.
El acceso al agua potable, un buen sistema de saneamiento y el lavado constante de manos con agua y jabón reducen el riesgo de este tipo de enfermedades.
La diarrea, como se define a la evacuación de res o más veces al día o con una frecuencia mayor que la normal en una persona o menor de edad, puede ser acuosa agua (que dura varias horas o días y comprende el cólera); con sangre aguda o persistente (durá más de 14 días).
