Familiares de pacientes con síntomas de COVID-19 han optado por el uso de oxígeno medicinal, debido a que no fueron recibidos en los hospitales, ante la falta de camas, por lo que llevan su tratamiento en casa.
Michelle Martínez, cuyo padre es un caso sospechoso de COVID-19, relató que conseguir el oxígeno ha sido una travesía, ya que está escaseado en las empresas que lo distribuyen dentro de la capital.
Relató que ante la falta de camas en hospitales, la doctora le recomendó tener a su papá con oxígeno en su casa, además de recetarle algunos medicamentos, pero al buscar en los comercios que ofrecen este servicio le comentaron que ya estaba agotado.
Tras ello, le recomendaron una empresa nacional que aún estaba surtiendo, pero al solicitar el tanque de oxígeno medicinal, le comentaron que se lo enviarían 24 horas después.
De acuerdo con Michelle, hicieron un pago de 3 mil 500 pesos de depósito, 500 pesos por la renta del tanque y 885 por cada vez que tuvieran que llevar el tanque de mil 725 mililitros.
En total, la familia Martínez llenó este tanque en 5 ocasiones ya que, en un principio le colocaron a su papá 5 mililitros, por lo que el tanque duraba solamente 5 horas y de acuerdo con su relato, cada vez fue más difícil rellenarlo, pues el oxígeno estaba comenzando a escasear en la distribuidora.
“La indicación era que cuando ya casi se estuviera acabando, llamáramos para solicitar el relleno, pero primero tardaron cuatro horas en ir a la casa y después incrementó, pues en una ocasión fueron 3 días después”, destacó.
Mencionó que la razón que le daba la empresa es que muchas personas estaba solicitando el servicio de relleno y la compra de tanques, pero eran pocos los administradores, por lo que el servicio se estaba volviendo más complicado.
Recordó que de acuerdo a la indicación de la médica, debían administrarle 5 mililitros de oxígeno medicina, ya que su papá tenía complicaciones al respirar, pero después le bajaron a 3 y actualmente aún lo sigue utilizando pero en 2 mililitros.
“Por dos semanas no se lo pudo quitar, ahora ya sólo lo utiliza en ocasiones o sólo para dormir y por eso ya también tardamos más días en volver a rellenar el tanque”, compartió.
Michelle relató que su papá comenzó con una tos seca que no se quitaba y por ello decidió visitar al médico general quien le mandó a hacerse estudios, por lo que al ver los resultados, le recomendó internarlo en un hospital; no obstante, no lo recibieron.
