Pasar al contenido principal
x

Realidad, mundo exterior, mundo interno

Foto(s): Cortesía
Redacción

Juan, hombre de mediana edad ha caído en una profunda tristeza desde que Sandra con quien mantuvo un noviazgo de seis años le fue infiel con un compañero de la oficina. No entiende porque ella hizo eso si la ha amado como a nadie, no se cansa de repetir que hasta la perdonaría si ella quisiera regresar con él.


Cuando se pierde el objeto de amor


En el caso de algunos hombres cuando pierden a la mujer a quien dicen amar, se lamentan aquello que hicieron mal durante la relación; otros más como en el caso de Juan se embriagan de los momentos bellos.


Es el método utilizado en la clínica psicoanalítica a través del cual los hombres en situaciones como la de nuestro protagonista pueden percatarse que tan alejada se encuentra su vivencia de los hechos acontecidos. Elemento imprescindible para que el paciente tome consciencia de lo anterior es la información que obtenemos de él. En este caso la historia de amor cobra relevancia, principalmente cuando arrancamos de la memoria como inició todo, muchas veces, desde el primer encuentro con el objeto de amor.


Las versiones de la historia


Juan recuerda que lo cautivaron las piernas torneadas de Sandra, fue en la boda de su hermana cuando la conoció, ella llevaba un vestido corto que la hacía ver hermosa. Después de ese día salieron un par de veces y él le declaró su amor, esa noche terminaron en el departamento de ella. Sin embargo ésta es la primera versión de la historia.


Por regla general el Yo guarda para sí aquellos pensamientos que brindan explicación del último eslabón de los acontecimientos psíquicos. Tales pensamientos el paciente no los confiesa en las primeras narraciones, tienen que darse ciertos elementos para que eso sea posible, nuevamente es la técnica creada por Sigmund Freud la que sale en nuestro auxilio.


De esta manera Juan recuerda lo que pensó y fantaseó cuando miró ese par de piernas. Esa tarde no se le despegó a Sandra ni un instante, hizo alarde de su simpatía y logros profesionales, fantaseaba con llevársela a la cama, pensó que Sandra era mujer para una
noche. En ese entonces él mantenía un noviazgo de poco más de dos años con Magdalena,
quien ese día no pudo ir a la boda por un viaje de trabajo.


La percepción de sí, muchas veces un engaño


Por otro lado, él se considera atento y caballeroso, incapaz de realizar un acto fuera de la ley, pues se juró a sí mismo no ser como su padre. Sin embargo al continuar con la historia y después de varios recorridos en ella, Juan cae en cuenta que el idilio no fue lo que él pensó, pues empezó a recordar los reclamos de Sandra, principalmente aquellos en donde ella se sentía desplazada por la familia de él, sus amigos y su alcoholismo, este último por el cual muchas veces la dejó plantada, él en ese entonces la tachaba de exagerada.


Continuará el lunes… ¿Quieres saber más? Pide informes y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!


Invitación


No te pierdas el Curso radiofonico sobre La angustia, el único afecto que no engaña, donde se explicará de manera clara y accesible la dinámica y leyes a las que obedece el alma humana. ¡Escúchanos! Los viernes en punto del medio día a través de www.http://mixlr.com/radiounivas o


Facebook Live... [email protected]


"Por regla general el Yo guarda para sí aquellos pensamientos que brindan explicación del último eslabón de los acontecimientos psíquicos".


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.