Pasar al contenido principal
x

¿Por qué un psicoanálisis debe ser caro?

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Alejandro José Ortiz Sampablo// Sexta de siete partes


CONSULTORIO DEL ALMA: CUENTA CONMIGO


Honestidad o cinismo


Algunos de nuestros lectores podrán pensar que me he alejado del propósito de esta serie de notas; responder a la interrogante: ¿Por qué un psicoanálisis debe ser caro? ¿Qué tiene que ver lo que introduje en la última cabeza de párrafo, “el amor propio”?


Una subversión


Lo anterior solo puede ser explicado si hacemos un cambio de término, el de “amor propio” por el de “narcisismo”, el cual es más amplio en contenido. Es importante aclarar que el narcisismo no solo es un concepto en la teoría psicoanalítica, es un fundamento de ella, pues este constructo teórico permite explicar la lógica y leyes a las que obedece el alma. No habrá que confundirlo con la definición que nos brinda la filosofía. Una importante diferencia es que el narcisismo desde la teoría psicoanalítica se explica desde dos vértices, el narcisismo primario y el narcisismo secundario.


Siendo el primero el que en la vida adulta nos causa dificultades con el mundo, este es el resultado de la decantación de la necesidad (autoconservación), lo que favorece cierta fijación a él y a algunos procesos psíquicos que se despiertan en esta etapa de vida (la más tierna infancia). El narcisismo secundario es el resultado de una leve modificación anímica respecto a las ganancias que el individuo obtiene del mundo; dicho resultado es posible por los procesos de identificación y proyección, donde el Yo se identifica con aquello que le produce placer, lo que termina por introyectar; y aquello que de él mismo le produce displacer termina por adjudicárselo al mundo exterior, lo proyecta. Lo dicho no requiere ejemplos, seguramente el lector ha observado algunas conductas en conocidos o en usted que ponen en evidencia este supuesto. Es en el narcisismo secundario donde queda envuelto eso que llamamos amor propio, pero donde siempre está la posibilidad de retornar al narcisismo primario, ya que en la vida psíquica nada perece y todo sucede simultáneamente.


Retornemos al asunto del cobro


Cuando el analista cobra argumentando lo mismo quien escribió el posteo aludido, no es difícil deducir que tal postura está sostenida desde el narcisismo, en este caso el primario, donde lo único que existe o importa es el mismo; recordemos que en el narcisismo secundario, el mundo cobra valor por las ganancias y el displacer que este le representa.


Es de suponer que en un proceso psicoanalítico, el paciente es llevado por el analista a descubrir el posicionamiento psíquico que adoptó ante el mundo y ante él mismo, desde esta premisa del psicoanálisis. En el caso del paciente, este tiene la opción de abandonar el tratamiento una vez que alcanza el bienestar; para quien hizo una demanda de formarse como psicoanalista, el tratamiento es prolongado, pues para escuchar a otro de la manera que exige el procedimiento clínico, es importante la rebaja de ambos narcisismos, así que la manera de cobrar de un analista dice mucho de la formación de este.


Continuará el miércoles…


¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!


[email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.