La temporal disminución de la afluencia de pacientes COVID-19 en el Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE no es más que una apariencia que se desvanecerá cuando la Clínica Hospital en Tuxtepec comience a referir pacientes porque sus 10 camas se comenzaron a saturar desde días atrás.
De 32 camas disponibles para pacientes críticos con COVID-19, el miércoles habían logrado disminuir a 18, como si “pareciera que ya se calmaron las cosas, pero nos va a pegar porque van a referir ahora de Tuxtepec, admitió el director Jesús Gonzalo López Cruz.
Hasta ahora las principales referencias han sido de nosocomios en la Costa y el Istmo, principalmente de la Clínica Hospital del ISSSTE en Puerto Escondido y de Santo Domingo Tehuantepec.
Más del 40% de defunciones
De los 206 pacientes con COVID-19 que el nosocomio del ISSSTE más grande en Oaxaca ha atendido por la pandemia, 116 se han ido por mejoría y otros 90 por fallecimiento, “una cifra alta”, del 43.6 por ciento.
Hospitales como este logran vaciarse al 50 por ciento “a costa de vidas” y aunque en esta semana “hemos tenido mayor éxito”, en tres días se reportaron cuatro defunciones con diagnóstico positivo de COVID-19.
Entre esas defunciones se cuentan al menos la de un trabajador, el coordinador de Recursos Humanos, Cástulo L. P., quien falleció con un diagnóstico positivo a esta enfermedad el pasado 11 de junio, después de varios días hospitalizado, sin que se tenga claro dónde se contagió.
Unos días antes, dos trabajadores del área de mantenimiento del mismo hospital fallecieron por un infarto, pero sólo a uno de ellos se le pudo hacer la prueba para detectar SARS-CoV-2, la cual resultó negativa.
“Ya no se le hizo la muestra porque llegó con un infarto agudo al miocardio”, explicó el director del Hospital Presidente Juárez, quien en mayo pasado dio positivo a SARS-CoV-2.
80 trabajadores contagiados
La sospecha de contagios entre el personal ha obligado a tomar 200 muestras, de las cuales 80 dieron positivo a SARS-CoV-2 y 14 están activos, “por integrarse al cierre de esta semana”, aunque “da la casualidad que en el área COVID no hay infectados, se han contagiado fuera de la institución porque entrar al área implica cumplir con un protocolo muy estricto”.
El primer aislamiento entre personal de ese hospital ocurrió a finales de abril, luego que médicos, enfermeras y camilleros -el 24 de abril- se involucraran en la atención de un paciente de 66 años que no ingresó con sintomatología sospechosa de COVID-19 y después falleció.
Hace dos meses, ese hospital reportaba nueve trabajadores con diagnóstico positivo a SARS-COV-2 y la cardióloga Lourdes E. C. M., fallecida por COVID-19 en un nosocomio de la Ciudad de México, a donde acudió para su tratamiento contra el cáncer.
