Fueron casi cuatro años de que se pasaron por alto las observaciones de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS) sin que la farmacia central del Régimen Estatal de Protección Social en Salud (REPSS) se cerrara.
La anomalía, si bien se mantiene, representa una herencia que inició hace más de cinco años por el desabasto de medicamentos que enfrentaban los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).
Aún sin fecha precisa para cerrarla, el director del REPSS, Antonio Tovar González, confirmó que la farmacia desaparecerá de manera paulatina y será responsabilidad total de los SSO entregar medicamentos a los 2.6 millones de personas afiliadas al Seguro Popular.
Tan solo en el 2017, de los 2 mil 100 millones de pesos que a través de programas federales canalizó el REPSS para atención de afiliados en unidades de que operan los Servicios de Salud, 780 millones fueron para la adquisición de medicamentos.
De ese monto, aseguró, se conformaba el stock de 300 medicamentos, de un total de 660 claves, “generando operaciones como si el Seguro Popular fuera unos Servicios de Salud en pequeño”, sin centrarse en ser un ente financiero.
“La farmacia debió nacer por el desabasto de medicamentos que existió en su momento, pero apegados a derecho y corregir toda la parte normativa, buscamos que el trabajo sea de manera conjunta con los SSO para que operen y abastezcan en las unidades de salud el personal, medicamentos e insumos”, aseguró.
Incluso señaló que al inicio de la nueva administración, en enero de 2017, “nos percatamos que la farmacia no era parte de la operatividad del Régimen, como un ente financiero”, además de que la entrega de los medicamentos debía ser en las propias unidades médicas y no fuera de éstas.
Sin un techo financiero definido aún para 2018, se prevé que se realice una compra consolidada de medicamentos con base a necesidades, pero esa será “parte directamente de los SSO por ser el ente operador”.
Pago de nómina de Salud
Otra parte que se pretende revisar en la aportación solidaria federal es el monto a destinar en 2018 para el pago de nómina, que en 2017 correspondió al 37 por ciento, es decir casi 800 millones de pesos.
Confirmó que el lunes pasado se hizo la transferencia de alrededor de 200 millones de pesos que corresponden a la ministración del cuatro trimestre del 2017, monto que representa el pago de 2 mil 500 trabajadores de los SSO.
Si ese monto corresponde al 40 por ciento de salario y prestaciones de más de 4 mil trabajadores, es responsabilidad de los SSO, “nosotros cumplimos con esa parte que tenemos dentro de la distribución de los recursos federales de aportar a al sector salud para que le puedan dar atención médica a la gente afiliada”.
Seguir pagando salarios en 2018 implicará “reuniones para el presupuesto que vamos a generar a los Servicios de Salud, saber hasta cuántos trabajadores y qué modalidad se puede fortalecer con el recurso que podemos ministrarle”.
Y puntualizó: “Es poder ver si el 40 por ciento del total del presupuesto federal puede ser canalizado y comprobado directamente en nóminas que me estaría timbrando los Servicios de Salud como soporte documental, en el momento de que tenga esa documentación soporte nosotros vamos a hacer las transferencias necesarias”.
