Pasar al contenido principal
x

Mielomeningocele; el milagro de Rosy Pily en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Para Rosa Pilar Cruz Rodríguez, cada día es una nueva oportunidad de vida, en la que ni el rechazo ni la negación de otras personas son motivo suficiente para desanimarle; Rosy Pily es una mujer especial, un milagro de vida y un ejemplo de que no hay condición que límite cuando se quiere salir adelante.


A sus 28 años, asida de un bastón y con ayuda de su familia, Rosa Pily camina con mucho esfuerzo, es víctima de Mielomeningocele, un padecimiento que impidió en su nacimiento la formación completa de los huesos de su columna; camina, a pesar de que los médicos desde su nacimiento no le dieron esperanza de ello.


UN VEGETALITO QUE CAMINÓ


El nacimiento de Rosy Pily fue un duro golpe emocional para sus padres, que ya tenían a su hermana mayor Audrey; durante el seguimiento médico de Rosa Elia, su madre, nadie le advirtió que debía tomar ácido fólico, la noche del nacimiento de Rosy Pily esperaban todo menos la fatal noticia del médico: la niña no caminaría porque tenía la columna vertebral abierta y, aun con operaciones, llevaría vida vegetal.


“El momento fue de mucho dolor para nosotros, la trasladamos de urgencia al hospital para que le colocaran una válvula, que dijo el médico que era necesaria para que viviera, nadie le dijo a mi esposa que no tomar el ácido fólico repercutiria de esa manera en mi hija”, comenta Ángel Adán Cruz Laredo, padre de Rosy Pily.



 


DIOS DISPONE


Agregó que tal y como se lo advirtió su hermana, los médicos dicen una cosa y Dios dispone de otra y es que, aquella que llevaría vida vegetal, el vegetalito, les dió tremenda sorpresa a los cinco años, Rosy Pily se levantó y comenzó a caminar.


“Escuchar que su hermana Grace preguntaba cuándo caminaría su hermana y podrían jugar, motivó a Rosy a caminar; el médico nos dijo que solo un milagro lo lograría y sucedió, las ganas de Pilita la pusieron de pie, lo que sorprendió y conmovió a los médicos que la atendían”, comentó.


A la fecha, los padres de Rosy Pily se preguntan cómo, qué o quién motiva a su hija a seguir adelante, debido a que, además de caminar, continuó viva a pesar de que la válvula que le pusieron se mantuvo seca por un buen tiempo, sin que nadie se diera cuenta.


Múltiples operaciones ha tenido que enfrentar, desde los que necesita para revisión de la válvula hasta la de la vejiga; la cruz que les tocó, dice su padre, es una imagen viva de entusiasmo que a la fecha los llena de fuerza para seguir adelante.


HASTA CUMPLIR SUS SUEÑOS


Matehuala, San Luis Potosí, es el lugar que vió nacer a Rosy Pily, ahí las cosas no son iguales que en Oaxaca, aquí la gente es un poco más compasiva, allá la discriminación, indiferencia y agresión es mayor respecto a las personas de su condición.


TITÁNICA PREPARACIÓN, AFRONTA RECHAZO


En su afán por ser una persona “normal”, concluyó sus estudios de bachillerato con especialidad en operador de microcomputadora, ilusionada por su logro, buscó de inmediato un empleo que le permitiera ayudar a sus padres, Pily solo encontró el rechazo, la burla y el maltrato.


“Nosotros no somos ricos, mi padre es profesor jubilado y mi madre fue maestra de aerobics, por eso quería trabajar para contar con recursos y ayudarles; en San Luis me trataron mal, me hacía dejar mi solicitud e incluso hasta subir escaleras, le dejaban esperando horas y todo para decirme que no podían contratar a alguien en mis condiciones”, comenta.


PORTAZOS


Ello, entre otras cosas, los hicieron cambiar de residencia y llegaron a Oaxaca hace tres años, de aquí es su padre y, aunque la gente no es cruel, las instituciones, los grupos de poder, los intereses económicos, restan oportunidades de desarrollo a este tipo de personas.


Con apoyo de sus padres, Rosy Pily se acercó al DIF Estatal donde les invitan eventualmente a exposiciones en las que puede expender sus producto y montar sus caballetes con peyón para que las niñas y niños pinten, sin embargo, en alguna ocasión, desconociendo de la tramitología que se requiere, intentó colocar su vendimia en el Paseo Juárez el Llano, de donde salieron huyendo bajo la amenaza de ambulantes.


“Hemos tocado puertas para conseguir un permiso, pero nos dicen que hay que hablar con los líderes para vender en el Llano, yo creo que no le hago daño a nadie, solo quiero ayudar a mis padres”, comentó.


La microempresaria


La actitud egoísta de la gente no la limitó y buscó otras alternativas, ventas por internet, chicharrines, nachos y ropa de paca, su sueño es tener una cocina económica; Rosy confió y sucedió; recientemente encontró un pequeño local en San Jacinto Amilpas, donde inicialmente ofreció ropa de paca, su caso atrajo la atención de las autoridades del lugar que hoy le apoyan otorgándole el permiso para que cumpla su sueño.


“Yo quiero decirle a los jóvenes que todo se puede, que nada es motivo para vencerse, los sueños se cumplen, si luchas por ellos y a las mamás que se cuiden en el embarazo, porque este es un destino que se puede cambiar”, puntualiza la nueva empresaria.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.