Una nueva y peligrosa epidemia se esparce por Oaxaca y el mundo. No considera niveles socioeconómicos, religión, color de piel, edad ni sexo. De manera silenciosa entra en la vida de las personas y se apodera de ellas, de no contenerla a tiempo, acaba con la vida.
El consumo de metanfetamina (la llamada piedra o cristal) en todo el país, incluida la entidad, según sus investigaciones de la Universidad del Sur de California “está llegando a niveles de epidemia”, cada vez más niños, jóvenes y adultos están consumiendo esta droga mortal.
Para quienes la utilizan es tan fácil adquirirla como comprar chicles o galletas. Su elaboración es igual de sencilla, si una persona puede hornear pastelitos igual lo puede hacer para elaborar cristal.
Cristal: más potente y mortal
La mayoría la conoce como “meth”, abreviatura de metanfetamina. Es más potente y barata que la cocaína. La metanfetamina o cristal te destruye en cuerpo, mente y alma.
Caer en las garras de la drogadicción es un gran problema, pero escalar niveles hasta el consumo del cristal es, para muchos, el fin.
El cristal es la droga más popular entre los jóvenes, su consumo te da energía extra, puede decirse que una especie de “subidón” tres veces y media más que la cocaína, por eso, muchos la utilizan para bajarse las borracheras.
Al Cristal también se la llama “píldora del miedo” porque causa la suspensión de la conciencia y la noción de riesgos, o “Day of Birthday” (día de cumpleaños) porque provoca un placer intenso que recuerda al día de nacimiento.
Tocar fondo
Daniel N. no había tocado fondo hasta que vio de cerca la muerte. Hace dos meses acudió a una fiesta que terminó a las 5:00 de la mañana, se sentía más activo que nunca y no podía dormir por más intento que hiciera.
Quería correr, desahogar tanta energía que su corazón ya no podía aguantar, habían pasado casi 8 horas de haber inhalado cristal y el efecto no pasaba; finalmente su órgano principal empezó a ceder.
Este episodio de su vida lo recuerda perfectamente, casi puede sentir cómo estuvo a punto de perder la vida por una sobredosis; a raíz de ello, se internó en una clínica y hoy controla su adicción con “ansiolíticos” y un juramento hecho a la Virgen de la Soledad.
Daniel no sabe en qué momento empezó a dejarse llevar por las drogas; lo cierto es que inició por simple curiosidad, fumando mariguana en la escuela y por invitación de amigos hasta llegar a probar la cocaína y el cristal, finalmente con esta última droga también conocido como spee, hielo o metanfetamina estuvo a punto de perder la vida.
“Me fue muy mal, no podía dormir, sentía euforia, ansiedad. Mi corazón se me estaba saliendo, literalmente”, ríe un poco y toma sus manos entrelazando sus dedos como si de pronto tuviera un episodio de desesperación.
Relata que el día en que cayó por una sobredosis y un pre-infarto, su familia lo trasladó, no a uno sino con varios médicos particulares porque al ver su estado, muchos rechazaban atenderlo, hasta que por fin uno de ellos pudo controlar su presión.
Después fue internado en una clínica de rehabilitación, las primeras horas la pasó dormido para controlar su deseo de consumir y después con medicamentos y terapias psicológicas, "Hoy estoy convencido que ese momento en mi vida fue un error, eso no es lo mío, no me quiero morir".
¿Qué es el cristal?
1. DEFINICIÓN
La droga conocida como “Cristal“, también denominada Speed, Meth, Hielo, Vidrio o Tiza, es un compuesto químico de fórmula molecular: C10H15N, denominado comúnmente como metanfetamina.
2. FORMAS DE CONSUMO
– Vía oral: ingerida e inhalada.
– Vía venosa: inyectada.
3. EFECTOS FISIOLÓGICOS INMEDIATOS
– Sensación de bienestar, euforia, vitalidad excesiva. En resumen, exalta el ánimo.
– Hiperactividad.
– Inhibición del sueño y el apetito.
– Aumenta el apetito sexual.
4. DURACIÓN DE SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO
Entre 6 y 12 horas.
5. EFECTOS DE SU CONSUMO
5.1. Daños somáticos (corporales)
Tan fácil como comprar chicles
Dani, como pidió ser identificado, es un hombre moreno, alto, de aproximadamente 29 años de edad, asegura que en la comunidad donde vive, perteneciente al Valle de Etla, es muy fácil conseguir el producto.
Hay, dice, muchas personas que lo venden si saber identificarlos, "es muy fácil, si un amigo consume, por medio de él puedes saber dónde y cómo comprar".
Asegura que lo que le llama mucho la atención es que hay demasiados que se están “clavando” en las drogas, pero sobre todo con el cristal. “Son casi unos niños, 15 o menos edad, estamos muy mal ya”.
